Sábado 01.11.2008
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| Los técnicos de Forjasa han examinado todo el mecanismo que hace funcionar el botafumeiro y solo tuvieron que cambiar la maroma. Mañana jueves, el incensario volverá a volar con total normalidad. FOTO: Cris Tobío y X. Rey (EFE) |
Los técnicos de la empresa Forjasa le están haciendo una revisión a fondo al botafumeiro. Y es que, al parecer, los tiraboleiros (los encargados de hacerlo volar) apreciaron que tenía una posible desviación en su vuelo. "Notaron que ya no eran capaces de llevar el movimiento del incensario totalmente centrado con la cruz de la nave, y dieron el parte de inmediato", indicaron ayer a este diario varias fuentes.
Así, desde el Arzobispado se avisó a la empresa especializada Forjasa, ubicada en O Milladoiro, para que le practicara un auténtica ITV al mecanismo.
Si van hoy a la Catedral verán que no hay ningún andamio en el suelo de la nave central del templo, pero si miran a lo alto de la cúpula de la Basílica pueden observar que tiene un pequeño mirador por el que se puede caminar...
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Cuando se celebra misa no hay nadie, pero entre una y otra celebración eucarística podrán encontrar a los técnicos de Forjasa subidos a este balconcillo, deslizándose por una pequeña rampa sujeta a unas columnas y agarrándose únicamente a unas cuerdas. Desde esa posición, a casi 30 metros del suelo, inspeccionan el mecanismo que hace mover el incensario.
Comprueban los rodillos, cojinetes, rodamientos, piezas de giro, soportes, apoyos y todos los elementos que conforman la maquinaria para ver su estado. "Ésta es la única manera de saber cómo están todas las piezas realmente", explica Antonio Maroño, uno de los responsables de Forjasa.
Ayer tuvieron que engrasar las piezas, cambiar algunos tornillos, y hoy seguirán revisando las sujeción y las poleas.
Además han tenido que sustituir también la maroma del botafumeiro. La nueva cuerda, donada por la firma Pescanova, lleva dos meses en las naves de Forjasa. Allí han estado estirándola, poniéndole pesos y probándola porque "cuando haga volar el botafumeiro no pueda estirar más", explica Antonio Maroño. La cuerda anterior ya había sido sustituida en el Año Santo 2004 gracias también a la donacón de Pescanova.
1 Forjasa Esta empresa nació hace 48 años en el callejón de San Clemente. Se llamaba Maroño y Seoane porque la fundaron Antonio Maroño y Santiago Seoane. En 1966 se trasladaron a O Milladoiro. Entre sus trabajos destacan la creación de la estructura metálica de la Hemeroteca de la Cidade da Cultura, que pesa 1.500 toneladas, el soporte metálico de la fachada del Centro de Nuevas Tecnologías de Santiago de 310 toneladas, la barandilla de bronce del altar de la Catedral o la limpieza y reparación de la lámpara de bronce de tres metros y medio de altura que Montero Ríos donó a la Basílica en 1895. Para trasladarla tuvieron que crear un mecanismo especial, pues la lámpara no puede tocar el suelo.
2 Veinte metros El botafumeiro pesa 80 kilos, alcanza los 68 kilómetros por hora en su vuelo y alcanza los veinte metros de altura cuando recorre los arcos del triforio del templo. En los escritos sobre el botafumeiro compostelano datan algunos accidentes. Uno se produjo en el siglo XV, otro en el año 1622 y también hay escritos que dicen que en la Guerra Civil, el incensario también chocó contra una columna y los fieles confundieron su golpe con el estallido de una bomba. Desde las cuatro décadas que Forjasa se encarga de hacerle la ITV no hay incidentes.
