Lunes 22.03.2010
| Actualizado 12.16
Hemeroteca web
|
RSS
![]() |
| Momento en el que tres agentes municipales cumplen la orden del alcalde de Santiago, al fondo, y Conde Roa abandona su escaño FOTO: A.Hernández |
"Facha", "generalito caribeño" y actuación "esperpéntica" fueron algunas de las lindezas que, tras su expulsión del pleno municipal, le dedicó el portavoz del Partido Popular, Gerardo Conde Roa, al alcalde.
En la sesión figuraban varios puntos urbanísticos, pero el plato fuerte era la comparecencia del concejal de Turismo, Xosé Manuel Iglesias, sobre la situación económica de la empresa municipal Incolsa, y las supuestas facturas falsas primero presentadas y luego retiradas en la Dirección Xeral de Turismo.
El debate, que ya dio lugar a sendas ruedas de prensa de socialistas y populares antes de de la sesión, se centró en un supuesto error en el Registro y en si la comparecencia de Iglesias era a petición propia o del PP.
Tras presentar una cuestión de orden contra la decisión del alcalde de unificar en un solo punto las dos solicitudes de comparecencia y de reclamar en repetidas ocasiones "respeto democrático", el debate entre el alcalde y el portavoz de la oposición se zanjó con la expulsión de este último de la sala, lo que hizo finalmente acompañado por la Policía Local y el resto de miembros de su grupo.
Conde Roa convocó una rueda de prensa en la que se manifestó "orgulloso de defender la libertad de expresión", y denunció que "no me han expulsado a mí, sino a 25.000 ciudadanos".
Aseguró que la situación "estaba preparada" para expulsarlo, con "la plana mayor del BNG y la Policía Local". Sobre los agentes agradeció su "cortesía", si bien manifestó su "sorpresa por la rapidez con la que actuaron". Añadió que la expulsión tuvo lugar al principio del Pleno porque "les pillamos en un acto de despotismo democrático", y que, con esta actitud, el alcalde consiguió "un pleno sin oposición, la aspiración de cualquier facha". Con ello, añadió, "hemos vuelto al más puro franquismo, hemos entrado en el túnel del tiempo".
El origen del conflicto estaba en la decisión del alcalde de agrupar en un mismo punto las dos peticiones de comparecencia de Iglesias para dar cuenta del asunto de las facturas de Incolsa. "No se puede decidir sobre la acumulación de dos puntos sin consultar a los autores", según Conde Roa, por lo que expresó su oposición a esta decisión. El debate subió de tono y acabó con la expulsión del portavoz popular. "No nos moverán, aquí seguiremos día a día", concluyó el edil popular, que retó al alcalde a ir a los juzgados. "Renuncio a mi condición de aforado y estoy dispuesto a ir a los tribunales".
HABLA EL GOBIERNO
El alcalde considera justificada su orden
·· Tras finalizar el Pleno con solo catorce concejales, Xosé Sánchez Bugallo precisó a este periódico que creía totalmente justificada su orden de expulsión por estar convencido de que Conde Roa tan solo deseaba notoriedad y montar un circo. De igual, recordó que él solo ordenó la expulsión del portavoz y que el resto de los concejales populares lo siguieron por voluntad propia .
Xosé Manuel Iglesias, concelleiro de Turismo en Santiago
Gerardo Conde Roa, portavoz do PP no Concello de Santiago