Domingo 07.02.2010
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| Sinaí Jiménez, izq, comprueba cómo quedó la casa tras el incendio |
Las instituciones han reaccionado a la desgracia de la familia Camacho y ayer mismo, tras la publicación de la noticia en este diario, se comenzó a activar una ayuda de emergencia. La solución, sin embargo, no es fácil y todavía está en el aire.
Como recordarán, el día de Navidad, a las dos de la tarde, se inició un incendio en la casa de Antonio Camacho, ubicada en el número 10 de la rúa Praga, en el barrio de Fontiñas. Se produjo, presuntamente, un cortocircuito en el salón y, desde esta, se prendió fuego a unas piezas de ropa allí almacenadas. El calor del fuego derritió las cortinas, la vivienda se quedó sin luz con lo que tanto muebles como paredes han quedado impregnados de cenizas y humo negro.
Antonio Camacho, su mujer, sus tres hijos, las mujeres de dos de sus vástagos y un nieto de pocos meses, que viven con él, no pudieron pasar la noche en su hogar. "Son ocho personas que ahora no tienen en dónde vivir", señaló ayer uno de los primeros en acudir en su auxilio, Sinaí Jiménez, presidente del Goberno Galego do Pobo Xitano. "Hay que realojarlos en otro lugar hasta que esté arreglado su piso", dice.
Sinaí consiguió contactar ayer con la Consellería de Vivenda de la Xunta, Vicepresidencia y Asuntos Sociales del Ayuntamiento de Santiago. Y, probablemente, "el lunes tendremos una reunión con la directora xeral da Calidade da Vivenda, Encarna Otero". Y es que "no podemos dejar a estas personas en la calle", añade.
Ayer, a las doce del mediodía, asistentes sociales del Ayuntamiento de Santiago también visitaron la casa de Antonio Camacho. "Y hemos visto cómo quedó la vivienda tras el incendio y también hemos comprobado que los cables eléctricos del salón y un pasillo están totalmente quemados", señaló ayer a este diario la concejala de Servizos Sociais, Mar Martín.
Antonio Camacho explica a este diario que "mi mujer y yo pasamos la noche en un hotel, mientras que mis hijos, sus mujeres y mi nieto se repartieron en casas de varios familiares". Sin embargo, "el arreglo del piso tardará, como calculan también los asistentes sociales, más de tres meses, y necesitamos una casa en la que vivir hasta entonces".
Servizos Sociais les propuso ayer una ayuda económica para alquilar un piso o pagarse una pensión, pero Antonio Camacho dice que "soy gitano, y nosotros tenemos un problema muy gordo. Pagamos todos por cuatro... Nadie nos querrá alquilar una casa".
¿Por ser gitano?
"Raxoi me ofrece una ayuda económica, y se lo agradezco, pero necesito una casa para vivir hasta que arreglen mi piso. Soy gitano y, por esa razón, nadie me querrá alquilar una casa, y eso es lo que necesito" .
