Jueves 25.09.2008
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| Silvia, en el colegio Compañía de María, donde una profesora la animó a presentarse al premio de la ESO FOTO: Antonio Hernández |
"Mi hermano siempre me dice: Creo que tú y yo no podemos suspender. No soy, ni mucho menos, la clásica chapona, pero sí tengo mucha memoria, casi fotográfica". Silvia Blanco Iglesias acaba de ganar el Premio Extraordinario de Enseñanza Secundaria Obligatoria convocado por la Consellería de Educación, que premia la excelencia académica y el rendimiento de los jóvenes gallegos de la ESO. A primera vista parece una chica frágil y un tanto tímida. Poco a poco desaparece esa coraza y aparece una Silvia con un carácter abierto, inteligente y una persona que sabe en qué mundo vive y qué quiere, sin titubeos.
Esta compostelana de sólo 16 años dice que lleva "toda la vida" en el colegio Compañía de María, a donde va desde que tenía 4 años. Ahora está en primero de Bachillerato en el mismo centro, donde reconoce que este curso se le atragantan un poco las mates.
Aunque para presentarse a las pruebas del premio que acaba de ganar hay que tener una nota media de 9 en Secundaria, que Silvia superó en cinco décimas, asegura que no estudia todos los días, aunque sí que hace esquemas y ejercicios, y que "tengo la gran suerte de que se me quedan pronto las cosas".
Y es que su inteligencia es cosa de familia. Asegura que sus dos hermanos, Abelardo, de 15 años, y el pequeño Iago, de 7, también son buenos estudiantes. Incluso asegura que el mayor "es más listo que yo".
A pesar de que quedó primera en la provincia de A Coruña y segunda en toda Galicia en el premio de la ESO, que ganaron 20 alumnos, entre ellos otros cinco de Santiago, la modestia de Silvia la lleva a subrayar que "no soy la más lista de la comunidad".
Cuando se le pone la disyuntiva entre colegio público o privado, se decanta por el segundo, "porque controlan más a los alumnos".
En cuanto a la influencia del ambiente familiar, Silvia, hija de filóloga y abogado (del que quiere seguir sus pasos), considera que es "clave". "Mi madre siempre nos inculcó no abandonar los estudios en vacaciones". Curiosamente, también asegura que es incapaz de estudiar sin ruido "porque en una casa con dos hermanos, uno pequeño, es inevitable".
Esta amante de los libros, de chatear con los amigos, de las películas de Tim Burton y de la música de Iván Ferrreiro, asegura que por el premio de la ESO ha pedido como recompensa a sus padres salir con sus amigos por la noche.
"Soy de una generación a la que nos han dado todo hecho. Pero sé que para conseguir algo hay que luchar y trabajar"
"Reconozco que vamos uniformados. Pero soy consciente de que, si te sales de las reglas, te expones a las críticas" .
