Domingo 21.03.2010
| Actualizado 11.11
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| El diputado López Chaves, en primer plano, Ana Pontón, presidenta de la comisión, y Alfredo Díaz Grande FOTO: A.H. |
Alfredo Díaz Grande, arquitecto coordinador del proyecto de la Cidade da Cultura (CdC), defiende que el concurso de ideas para construir el Gaiás fue "impecable". Para despejar cualquier sospecha de manipulación, el técnico aclaró ayer en comisión parlamentaria que el jurado actuó "con absoluta libertad". El experto, parco en su intervención, eludió preguntas de BNG y PSdeG, alegando en reiteradas ocasiones lagunas de memoria.
Díaz Grande explicó que su papel en el desarrollo del proyecto fue fundamentalmente el de asesor. A partir de un documento facilitado por la Consellería de Cultura, el arquitecto se encargó de establecer los contenidos del conjunto, concretar las superficies y, sobre todo, definir un complejo con gran vocación internacional. Una vez detalladas las características técnicas, comenzó la búsqueda de posibles ubicaciones, según indicó Alfredo Díaz Grande.
A continuación, localizada la parcela del Gaiás y cerrado el plan sectorial, el arquitecto procedió a fijar un cronograma y determinar las bases del concurso. "Garantizar la participación de arquitectos de renombre" era una de las pautas primordiales del certamen, señaló. De la primera criba salieron 12 nombres y a partir de ahí comenzó el proceso de entrega de documentación, recepción de los equipos y seguimiento de los aspirantes. Finalmente se celebró un encuentro, en el Palacio de Congresos, y el jurado falló a favor de Eisenman.
Tras la insistencia de los comisionados, el técnico justificó el prestigio tanto del jurado como de los arquitectos. "Era el mejor concurso que se podría haber convocado en esos momentos", subrayó. "Lo que se pretendía era generar un debate entre las corrientes arquitectónicas más importantes". Buena prueba de ello, continuó, es que el proyecto "sigue apareciendo en foros y revistas especializadas, lo que demuestra la calidad tanto de los concursantes como del jurado". Díaz Grande confía en que, dentro de 25 años, el Gaiás tenga el mismo reclamo que la Catedral.
En la esfera popular
No obstante, la intervención del arquitecto no convenció ni al BNG ni a los socialistas. El portavoz del Bloque cuestionó la elección de Díaz Grande, no tanto por su capacidad profesional sino por su esfera privada, "muy vinculada" al PP. Aunque rehusó responder, el diputado increpó al arquitecto con asuntos personales tales como su pareja, Pilar Rojo, o su entorno de amigos, en el que, según Aymerich, se encuentra Mariano Rajoy.
Tanto los nacionalistas como el PSdeG coincidieron al señalar que la relación del coordinador con la CdC empezó en 1998. Leiceaga, el portavoz socialista, le acusó además de "parecer el autor intelectual y promotor de la idea" y no un mero asesor. Por tanto, continuó, sus funciones como arquitecto estarían "desbordadas". A este respecto, Leiceaga señaló que Díaz Grande "planteó cuestiones como la entrada gratuita, estimó 750 visitantes diarios" y calculó que serían necesarios "200 trabajadores". Además, subrayó Aymerich, "definió las bases para crear la Fundación da Cidade da Cultura" y, por tanto, "sus funciones son más propias de un asesor político que de un arquitecto". A la pregunta del nacionalista sobre cuánto había cobrado por este trabajo, Díaz Grande puso como pretexto que "hace ocho años" y no lo recuerda.
Espinosa AzofraEn la sesión de hoy (13 horas), la tercera que celebra la comisión de la Cidade da Cultura, comparecerá Rafael Espinosa Azofra, responsable de la empresa Idom.
AgendaLa comisión se ha visto obligada a reajustar su calendario por problemas de agenda de los comparecientes. Por ahora, no se han fijado el resto de las sesiones .