Jueves 25.09.2008
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| EL CAMPUS volvió a ser lugar de reunión FOTO: Fernando Blanco |
Normativa. No todos los países tienen la misma tolerancia con respecto al consumo de alcohol en la calle, ni siquiera con los que ya no son tan jóvenes y se supone que no están haciendo el botellón. Un profesor gallego próximo ya al sexagésimo cumpleaños pudo comprobarlo en sus propias carnes en un país tan aficionado a la cerveza y el whisky como Irlanda.
El día de su llegada a Dublín para participar en unos cursos de inglés el avión aterrizó por la noche y se encontró el restaurante del hotel cerrado, así que en compañía de un amigo decidió comprar un bocadillo y una lata de cerveza y aprovechar la buena noche para tomárselos en el parque que había delante del alojamiento. En plena degustación de tan frugal cena e ingesta de alcohol, apareció una pareja de la policía que, al ver el bote de cerveza, se lo confiscó sin dudar. Procedieron a vaciarlo a continuación directamente en la alcantarilla más próxima, tras lo que le reclamaron la documentación al propietario. Al ver que se trataba de un extranjero y de un profesor la cosa se quedó en una amonestación y el aviso de que beber en la vía pública estaba prohibido; se tiraba el contenido y se multaba al infractor.
