Jueves 25.09.2008
Hemeroteca web
|
RSS
![]() |
| Profesor Becoña, catedrático de Psicología Clínica de la USC y director de la Unidad del Tabaquismo FOTO: Agn |
Nunca fumó, pero sabe lo que cuesta dejar el vicio. Y es que el profesor Elisardo Becoña lleva la friolera de 25 años luchando contra los malos humos a través de la Unidad de Tabaquismo que dirige en la Universidade de Santiago, exitosa guerra psicológica con la que ha conseguido alejar del cigarrillo a más de diez mil fumadores, la mayoría reincidentes, y no sólo de Galicia, sino de distintos puntos de España, Europa y Latinoamérica. Acaban de abrir un nuevo plazo de inscripción para los que quieran dejar de fumar, que lo hayan intentado sin éxito, y para los que ni parches, ni chicles ni remedios caseros les hayan servido para acabar con el hábito. Para el catedrático de Psicología Clínica de la USC ahora es un momento "idóneo" para dejar de fumar: "Por una parte está la intención del Gobierno de ampliar la Ley Antitabaco a los lugares públicos, y por otra el inicio del curso que, como ocurre cuando comienza un nuevo año, puede tomarse como punto de partida para comenzar una nueva vida. En este caso, más saludable".
_ Acaba de iniciar una nueva campaña dentro de su exitoso programa para dejar de fumar. ¿Cuál ha sido la respuesta? ¿Hay muchos adictos dispuestos a plantar cara al tabaco?
_ El primer día, el lunes, ya llamó mucha gente, y aunque hemos incorporado a alrededor del medio centenar que teníamos en lista de espera desde julio, todavía se pueden apuntar este mes de septiembre los que quieran dejar de fumar. Además, éste es un momento óptimo, ya no hablando, por supuesto, en términos de salud, sino porque es un comienzo de ciclo que muchos pueden considerar como el mejor para abandonar malos hábitos y también, por supuesto, por la futura ampliación de la Ley Antitabaco a los espacios públicos.
_ Seguro que aplaude la postura de la ministra Trinidad Jiménez.
_ Sin duda, porque era una medida que debía haber entrado en la anterior ley y no se hizo. Pero mi alegría es por motivos de salud, porque no hay que olvidar que el tabaquismo es la primera causa evitable de muerte, y la desgracia es que a diario ingresan en los hospitales personas con infartos o cáncer debido al consumo de tabaco. Sólo en Galicia el tabaco es la causa directa de diez muertes cada día.
_ Con esos estremecedores datos, es más que evidente la necesidad de dejar de fumar...
_ Esa es mi lucha. Hay que pensar que reduciendo el consumo se reduce la mortalidad y también el gasto sanitario, que nunca es lo suficientemente boyante, y más ahora en época de crisis.
_ Precisamente, la crisis ha hecho agudizar el ingenio de muchos fumadores que para ahorrar han optado por cambiar el tabaco tradicional por el de liar, más económico y, según algunos, más sano. ¿Es así?
_ Al contrario, es más dañino. Lo que sí es cierto es que es una nueva corriente, sobre todo entre los jóvenes, que son los que suelen manejar menos dinero. Pero creo que la crisis es precisamente un motivo más para dejar de fumar, ya que es un hábito caro, sobre todo para grandes fumadores.
_ Sin embargo, el sector hostelero, que debe capear también la crisis, rechaza el endurecimiento de la Ley Antitabaco porque considera que reducirá sus ingresos. ¿Cree que será así?
_ No creo en absoluto que la prohibición de fumar en bares y restaurantes vaya a repercutir negativamente en estos locales. Si se gasta menos en tabaco, el cliente tiene más dinero para gastarlo en el establecimiento. Además, no se puede fumar en sitios públicos si queremos ser un país moderno. También estoy convencido de que ampliar la prohibición de fumar en los espacios públicos traerá consecuencias positivas para fumadores y no fumadores, sin olvidar una cuestión: ¿Por qué un camarero que nunca probó un cigarrillo tiene que inhalar un carcinógeno?
_ Con el método que utilizan el fin es que el fumador deje el tabaco definitivamente, sin embargo, muchos fumadores lo que quieren es reducir el número de cigarrillos, fumar menos de cinco al día. ¿Se puede?
_ Ésa es la ilusión de todo fumador y aunque no es un objetivo imposible, sí es muy difícil, y además mantenerlo en el tiempo, porque las recaídas son habituales. De todos modos, ahora quizá sea más fácil dejar de fumar que hace veinte años porque hay mayor sensibilización y un ambiente social favorable.

Xosé R.García Bustelo: “En época de crisis, necesitamos una mayor inversión en ciencia”
El ingeniero Eladio Varela entra en la nueva etapa de 'Libro de familia'
Elisardo Becoña: “No se debe fumar en sitios públicos si queremos ser un país moderno”
José Manuel Figueroa “Las Rías Baixas aguantaron mejor la crisis que otros destinos nacionales”