Martes 17.06.2008
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| MARZO 2008. Las sillas adquiridas por el Ayuntamiento hace algo más de siete años permanecen embaladas en unas dependencias, compartiendo local con el archivo municipal de Teo |
Sucedía en septiembre de 2001. El entonces alcalde de Teo, Armando Blanco, quedó cautivado por unas sillas reales, en especial por un trono de más de treinta kilos de peso y ostentosa apariencia que parecía encaminado a ocupar en breve el salón de plenos del concello teense.
Especialmente llamativo es el solemne sillón del alcalde, de más de 1,75 metros de alto y acolchado en rojo. Así, el Ayuntamiento adquirió los 23 tronos que pasaron casi de inmediato a formar parte del decorado de una de las dependencias municipales de Teo y que, por una cosa o por otra, nunca llegaron a servir de asiento a los 17 ediles de la Corporación, ya que además el gran tamaño de las sillas no era acorde con las obsoletas dependencias del salón de plenos.
El propio Armando Blanco adjuntó en aquel momento una factura en la que se aclaraba que el precio por unidad fue de 750 euros (125.000 pesetas de aquel momento), a lo que había que añadirle el IVA, con lo que el desembolso global ascendió a unos 20.000 euros (3.335.000 pesetas). A esta suma hay que añadir la de las mesas, que, con un importe similar, también acumulan polvo en el mismo local.
Falta de liquidez
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| SEPTIEMBRE 2001. La misma imagen, años atrás, poco tiempo después de la compra. Las sillas no se adaptaban al salón de plenos |
No cabe duda pues de que el Concello de Teo afrontó una inversión de futuro, acometida en parte con una subvención de algo más de 4.000 euros concedida en su momento por la Consellería de Xustiza.
Han pasado más de siete años, el gobierno municipal ha cambiado pero tanto con unos como con otros el futuro de las sillas y sus correspondientes mesas es incierto. Gobierno y oposición reclaman con reiteración y a voz en grito una mayor liquidez presupuestaria y este peculiar patrimonio municipal permanece envuelto en cartones en un rincón de las mismas dependencias, que en un futuro serán el archivo municipal.
El nuevo gobierno, presidido por el nacionalista Martiño Noriega, ha manifestado que, por el momento, no entra en sus planes la colocación de estas sillas en el futuro salón de plenos, todavía sin concluir y para el que se prevé un corte más vanguardista.
El regidor, Martiño Noriega ,ha llegado incluso a plantearse la posibilidad de poner a la venta este peculiar patrimonio de todos los teenses, algo que podría ayudar a combatir la reiterada falta de liquidez.
Lo cierto es que hasta hoy, nadie, ni gobierno ni oposición ha reparado en qué hacer con esta parte del patrimonio local que permanece olvidada. La pregunta podría ser ¿ y qué hacen ahí esas sillas sin estrenar?
