Jueves 25.09.2008
Hemeroteca web
|
RSS
![]() |
| Rotonda de Santa Lucía, al final de la AG-59, donde se ve el muro de hormigón casi derribado por los choques FOTO: Antonio Hernández |
"Desde el primer momento en que vimos el estado de la vía y la rotonda que aparece de golpe, después de una pendiente, ya supimos que este lugar era un punto negro. Si no conoces esta zona es muy fácil que te comas la rotonda, y más si encima aparece de repente un muro de contención de hormigón", declaró uno de los vecinos de Santa Lucía.
Los vecinos de este municipio compostelano se quejaban ayer de la "mala" señalización de la nueva vía, y de lo "fácil" que es que ocurran accidentes como el del pasado domingo, en el que falleció en el acto el conductor de un turismo, el joven Ignacio Ponte Cereijo, de 32 años y vecino de San Lázaro, y un día más tarde, su suegro, Jesús Teo Fernández, de 61 años, y que murió en el hospital Clínico al no recuperarse de las graves heridas sufridas en el siniestro, en el punto kilométrico cero de la AG-59, que enlaza Compostela con A Ramallosa.
Coincidiendo con la opinión de los vecinos del citado municipio, la Guardia Civil de Tráfico señaló que previsiblemente el motivo del accidente del domingo se produjo porque "el conductor reaccionó demasiado tarde en la finalización de la vía AG-59, y se encontró de repente con la rotonda".
Las mismas fuentes también apuntan a una "posible distracción" del conductor o a circular a "una velocidad inadecuada". En este sentido, los vecinos de Santa Lucía denuncian que "cuando circulas por este tramo, al ser autovía, puedes ir a 120 kilómetros por hora, y casi no te da tiempo de reducir la velocidad cuando entras en la rotonda que, además, es muy abierta, por lo que es fácil que el coche se vaya de la vía".
Precisamente, en el accidente del domingo, Ignacio Ponte, que conducía un Rover, no se percató de que la vía se terminaba ante la presencia de la rotonda que conecta con la autopista hacia Ourense y no consiguió reaccionar a tiempo. Así, abandonó el vial por el margen izquierdo y chocó contra el muro de contención de hormigón de la mediana.
Pero éste no ha sido el único accidente en esta vía, aunque sí el más grave. Precisamente, el día de la inauguración de la AG-50 Santiago-A Ramallosa, el 19 de noviembre de 2008, se produjo un siniestro cuando el conductor de un vehículo resultó herido grave tras perder el control del coche y precipitarse sobre la AP-53 desde lo alto de la rotonda que enlaza ambos viales. El impacto fue tan brutal que el vehículo rompió un muro de hormigón y tras caer sobre la autopista se incendió.
Adiós multitudinario en el tanatorio municipal
Numerosas personas, entre familiares y amigos, se congregaron ayer en el tanatorio de Boisaca para velar los cuerpos de Ignacio Ponte Cereijo, de 32 años de edad, casado y padre de una hija, y de Jesús Teo Fernández, de 61 años, suegro del primero.
Los dos fallecidos en el accidente ocurrido el pasado domingo en la rotonda de Santa Lucía recibieron sepultura, el primero en el camposanto municipal compostelano y el segundo en el cementerio de la iglesia parroquial de Santa Eulalia de Oza, en el Ayuntamiento de Teo.
Este accidente, ocurrido a las 20.55 horas del domingo, ha provocado la muerte de dos personas de una misma familia, por lo que ayer la doble tragedia se reflejaba en las escenas de dolor que se vivieron en Boisaca .
