Jueves 25.09.2008
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| Estos pisos se construyeron en el verano de 2008 y continúan vacíos, mientras las familias adjudicatarias se desesperan por no poder ocuparlos FOTO: antonio hernández |
¿Cuántos meses más hay que esperar? Éste es el grito deses- perado que lanzan las 54 familias adjudicatarias de los pisos sociales de Salgueiriños. Gritan así porque son personas con pocos recursos económicos. Su situación viene producida en muchos casos tras sufrir una enfermedad o un accidente. Esto les ha provocado algún tipo de minus- valía que les incapacita para encontrar y desarrollar un trabajo en las mismas condiciones que el resto de los mortales.
Hace ya mucho tiempo, en el año 2006, vieron que se les abría un poco el cielo con la promesa de la Xunta de darles una casa en alquiler a bajo precio. Era un techo para cobijarse ellos y sus hijos, pues casi todos los adjudicatarios tienen también varios retoños a su cargo. Sin embargo los días van cayendo con todo su peso y esos pisos de Salgueiriños siguen vacíos. "No podemos estar más desesperados", reconocen algunos de los afectados.
Uno de ellos tiene 41 años y tres hijos. Ganaba el dinero suficiente para vivir sin problemas hasta que sufrió un accidente de coche que le dejó incapacitado. Ahora cobra un subsidio de 400 euros. "Desde hace años sueño con el ahorro que supondría vivir en Salgueiriños, pero ya no sé qué pensar. Hace tanto tiempo que nos lo prometieron...", confiesa.
Otro de los adjudicatarios que contactó con este rotativo ni siquiera recibe ayuda asistencial. Vive junto a sus tres niños (de 11, 9 y 3 años) en casa de su madre, que trabaja de cocinera. "Cuando esté en Salgueiriños dejaré de depender de ella, y entonces sí podré recibir una prestación", afirma. Hace mucho tiempo empezó a fabricar sus propios muebles para vivir en el nuevo piso, y ahora no sabe dónde meterlos.
Le ocurre lo mismo a otro de los adjudicatarios, que "estoy pagando a un almacén para guardarlos porque no creí que había que esperar tanto, y si mi situación económica ya es mala, con esto la Xunta en vez de ayudarnos nos están obligando a hacer frente a más gastos", señala. Esta persona también tiene cuatro hijos a su cargo. Se quedó en el paro y lo ha intentado todo para salir de esa situación, incluso ha montado un negocio propio, a pesar del riesgo económico que eso supone.
Pero también ha llamado a este diario otro vecino de Santiago. Sufre osteoporosis, tiene una lesión de columna, y un 65 por ciento de discapacidad. La enfermedad le ha obligado a jubilarse antes de tiempo, y espera como agua de mayo a uno de los cinco pisos de Salgueiriños que están adaptados para los que necesitan sillas de ruedas.
La última palabra de la Xunta
La situación de todos ellos es desesperada. La Xunta cuenta a este diario que "ya nada puede paralizar este proceso. Tendrán los pisos en unas semanas".
Estas palabras, sin embargo, hay que matizarlas porque no es la primera vez que la Administración responde esto, y luego... Así las cosas, lo que sí se puede decir con absoluta seguridad es que alguien ha presentado un recurso ante el IGVS contra la lista definitiva de adjudicatarios, y por ello el proceso está ahora mismo paralizado. A pesar de este parón, la Consellería asegura que "se resolverá este tema dentro del IGVS en unos días".
Si fuera así, todavía quedaría otro paso: sortear los pisos. Es decir, saber a qué adjudicatario le corresponde cada vivienda: si el primero b, el segundo c, etcétera. ¿Cuándo será? La Administración no responde. Solo dicen que "hay otros sorteos urgentes también en A Coruña y Ribeira, y el equipo encargado está trabajando".
Una vez se acabe ese sorteo, que a día de hoy no tiene fecha, aún se abrirá otro mes de plazo para que los vecinos presenten una fianza del alquiler. Sólo así, se entregarán las llaves. ¿Cuándo ocurrirá? Quien sabe.
Enero de 2006 ·· La Xunta empezó a construir las viviendas de Salgueiriños el 27 de enero de 2006. Miden entre 52 y 89 metros cuadrados. Doce cuentan con dos dormitorios, 27 con tres, 10 con cuatro y otros cinco están adaptados para personas con minusvalías.
Septiembre ·· El 1 de septiembre de 2006 se inició el plazo para solicitar estos pisos en el Ayuntamiento de Santiago. Remató el 30 de septiembre. Después, Raxoi dispuso de tres meses para elaborar la lista provisional de adjudicatarios y enviársela a la Xunta. No cumplió, sin embargo, el plazo.
Julio de 2008 ·· El Instituto Galego de Vivenda e Solo (IGVS) reclamó al Concello la lista y la documentación de cada uno de los posibles adjudicatarios el 1 de julio de 2008. Pero pasó otro "año y medio sin noticias". Por entonces, los pisos ya estaban acabados. En Raxoi justificaron que el retraso se debió a que fueron 572 las personas que presentaron su solicitud, y que hubo que revisar las condiciones sociales y económicas de cada uno, caso por caso.
Enero de 2009 ·· El 7 de enero de 2008 se publicó en la prensa local un anuncio de Raxoi que reproducía la lista de adjudicatarios, y se estableció un plazo de un mes para presentar reclamaciones. Hasta el 10 de marzo de 2009 (hace ahora un año) la lista no llegó a la jefatura provincial del IGVS.
Febrero de 2010 ·· El 17 de diciembre de 2009, el IGVS dio a conocer la relación de nombres "definitiva". En la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras argumentan que llevó tanto tiempo porque "hubo elecciones de por medio", y que también tuvieron que volver a revisar, uno por uno, todos los expedientes, peso a que ya lo habían hecho en Raxoi. Pero no acaba aquí la cosa. En febrero de 2010, la Administración Autonómica volvió a publicar la relación de beneficiarios, ahora bajo la denominación de "lista definitiva firme". Y, aunque sea cansino, éste tampoco es el final: ese mismo día se abrió otro plazo de dos meses para presentar reclamaciones en el juzgado, aunque en la Xunta aseguran que "este proceso no alterará la fecha de la entrega de los pisos".
¿Y ahora? ·· Ésta es la pregunta del millón que se hacen los vecinos. ¿Estrenarán los pisos de Salgueiriños este Año Santo? Nadie lo sabe. Nadie responde. Hablando de respuestas, los vecinos se han quedado mil y una vez de que no había manera de obtener información sobre el proceso. "Llamamos y nos pasan de un teléfono a otro como si esto fuera un teletienda", afirman algunos. Otros reconocieron que han hecho "más de treinta llamadas sin obtener respuesta". La Xunta notifica que pueden llamar al teléfono del IGVS de A Coruña 902 100 054. Aseguran que allí les responderán. A ver si es verdad.
