Jueves 25.09.2008
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| Celebración del Día Mundial de la Paz en la escuela infantil de Vite, dependiente de la Xunta FOTO: Antonio Hernández |
Las plazas que ofertan las escuelas infantiles públicas en la capital gallega se quedan muy cortas. A las más de doscientas sesenta solicitudes que se quedaron sin plaza en las guarderías municipales de Conxo y Fontiñas se suman otras 208, que pasan a la lista de espera de las galescolas dependientes de la Xunta.
La Vicepresidencia do Benestar ha hecho pública la lista provisional de adjudicación de plazas en las guarderías de Vite y Santa Susana, en la Alameda, con una lista de espera de 95 niños en el primer caso y 113 en el segundo.
Aunque, al igual que ocurre en las escuelas infantiles de titularidad municipal, son muchos los padres que han solicitado los dos centros, con lo que se duplica la presencia de algunos niños, lo cierto es que el ratio de aspirantes por plaza es, cuando menos, desalentador para las familias. Después de asignar las plazas correspondientes a los alumnos ya matriculados, en Vite se ofertaron veintidós plazas, y 21 en Santa Susana. Por cada niño matriculado, cuatro se quedarán fuera.
En algún curso se extreman estas diferencias y, por ejemplo, en el aula de 1 a 2 años de la guardería de Vite se presentaron sesenta y ocho solicitudes para sólo una plaza vacante, entre ellas seis peticiones que no contienen la documentación necesaria y que están pendientes de subsanar errores. Es precisamente ese tramo de edad el que concentra la mayor parte de las solicitudes presentadas. A los 61 niños en lista de espera en Vite hay que sumar los 65 de Santa Susana, donde los admitidos para ese curso fueron cinco y hay otras cinco instancias pendientes de completar documentación.
En las guarderías municipales también es el tramo de edad de uno a dos años el que concentra la mayor parte de las peticiones que se han quedado en espera. En Fontiñas hay sesenta y cinco familias con niños de esa edad que se han quedado fuera, y en Conxo otras cuarenta y siete. En las aulas de bebés, normalmente las que más problemas plantean por la escasez de plazas -sólo se autorizan ocho alumnos por aula y son muy pocos los centros públicos o privados que disponen de más de una- hay una lista de espera de treinta y nueve aspirantes para los centros municipales, mientras en las galescolas se han quedado fuera veinticinco de las familias que las solicitaron.
Raxoi quiere crear cuatro centros más
Las obras de la futura galescola de San Roque están ya terminadas y el Ayuntamiento compostelano tiene la intención de transferir de inmediato el inmueble a Vicepresidencia para que el centro pueda empezar a funcionar a principios del próximo curso, en el mes de septiembre. Otro de los tres centros que se cederán a la Xunta para su inclusión en la red de galescolas, el de Trasparlamento, podría estar terminado a principios del próximo año, tal como indicó el alcalde en la última visita a las obras, a mediados del pasado mes. Para la del polígono del Tambre no hay todavía una fecha prevista.
Raxoi no contempla ceder las escuelas infantiles municipales de Conxo y Fontiñas, de forma que la gestión de las guarderías en la capital gallega seguirá un sistema mixto, con tres centros cedidos a la Xunta -que se añadirán a los de Vite y Santa Susana- y otros dos que mantendrán la gestión municipal.
De cara al futuro Raxoi contempla la creación de otras cuatro guarderías, de las cuales dos se ubicarían en los barrios de Castiñeiriño y A Choupana, para dar cobertura al crecimiento de estas zonas, vinculado al desarrollo de grandes promociones inmobiliarias. .
Una por cada seis
Sólo uno de cada seis niños compostelanos en edad de asistir a una escuela infantil tiene plaza en un centro público. Entre la Xunta y Raxoi se ofertan un total de 345, repartidas en cuatro centros .
