Jueves 25.09.2008
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| Eliseo Pariente elabora uno de sus cubatas anticrisis en su local La Jarra, de Santiago de Chile |
Todos creemos que un cubata puede convertirse, en ciertos momentos, en el mejor antídoto contra una crisis, pero no se trata de eso... El titular de este reportaje viene porque un establecimiento del Ensanche ha decidido conseguir clientela a cambio de rebajar los precios. Así, un cuba-libre cuesta aquí 2,50 euros, y una cerveza sólo un euro. ¿Qué les parece?
El local se llama La Jarra, y quizá les suene el nombre porque lleva treinta años asentado en los números 34-36 de la calle Santiago de Chile, en pleno Ensanche. Pero no se engañen. Ahora, y tras rotar de dueño en dueño, lo regentan Eliseo Pariente y Camila Campos.
Es Eliseo, precisamente, el que explica el porqué de los cubatas anticrisis. "Hace cinco meses que nos hicimos cargo de La Jarra", explica. "Empezamos con mucho ánimo, pero al pasar por aquí tantos nuevos dueños y en tan poco tiempo, la clientela se fue perdiendo para siempre". Así, y después de una inauguración que prometía (todo era gratis), "nos encontramos con un escenario devastador".
¿Qué se podía hacer?... Pues, pensando y pensando, y teniendo en cuenta la crisis económica de la que tanto se habla, Eliseo y Camila decidieron probar qué pasaría si bajasen los precios.
"Fue allí cuando nació nuestra idea de los cubatas anticrisis a 2,50 euros", dicen.
Consisten "en copas en vaso de tubo y con coca-cola de dos litros". Además, en La Jarra también se pueden consumir "cañas Estrella Galicia a un euro". Eliseo asegura que su local cuenta también con unas sabrosísimas tapas y que está ambientado con la mejor música.
Bajar los precios para sobrevivir
Dicen los jóvenes que van de botellón que prefieren esta forma de salir porque las copas son muy caras en los locales. Sin embargo, cada vez hay más negocios en los que se inventan métodos de atraer clientes y que abaratan todo lo que pueden los precios de las bebidas.
Más valor añadido que el botellón
Además, los dueños de estos establecimientos unen a esa oferta otro valor añadido que no ofrece el botellón. Por ejemplo, acompañan sus buenas ofertas con un local bien acondicionado, en el que el público puede escuchar "buena música", como dice Eliseo Pariente, y hasta acompañar la bebida con unas tapas bien cocinadas .
Un 50% más
Despachar cubatas anticrisis sirvió para que "en un solo mes, las ventas se incrementasen el cincuenta por ciento", asegura Eliseo. Además, están consiguiendo hacer fija a buena parte de su clientela .
