Jueves 25.09.2008
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La lujuria y el pecado dominan casi siempre la simbología femenina presente en la Catedral, según un estudio iconográfico llevado a cabo por la historiadora del Arte Mercedes Pintos. La peculiaridad de su trabajo es que se limita exclusivamente a transcribir lo que se le pasa por la cabeza a Aldonza, una figura sedente del Pórtico de Platerías, que se conoce como la Adúltera.
"Esta figura siempre me encantó y siempre me llamó la atención. Es de esas mujeres que se ponen en la puerta de su casa y pese a que la gente no le hace caso lleva el apunte de todo desde el año 1105". La figura de Aldonza, condenada por adúltera, está atribuida al Maestro de Praterías y sostiene en sus manos la calavera de su amante, al que su esposo le cortó la cabeza obligándole a ella a besarla dos veces al día.
Pintos explica que la Catedral alberga numerosas imágenes de las que califica como "mujeres malas", aquellas a las que se identifica con la lujuria o el castigo al que son sometidas, y que "el obispo Gelmírez era un firme partidario de la reforma gregoriana del XII, y el papa Gregorio Magno consideraba que la gente analfabeta tenía que saber leer e interpretar a través de las imágenes".
Pese a estar dedicada al Apóstol Santiago, la Catedral guarda una iconografía femenina bastante abundante, incluso en lugares poco visibles o de difícil acceso.
Además, Pintos afirma que casi toda la iconografía femenina que se puede observar en la Catedral "representa el mal. Desde la patrística, la mujer fue considerada la que trajo todas las penas al mundo. Siempre hubo ese desprecio horroroso de la mujer en aquella época".
