Martes 17.06.2008
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| Manuel Fraga durante su comparecencia en la Comisión de Investigación de la Cidade da Cultura FOTO: ANTONIO HERNANDEZ |
El ex presidente de la Xunta y senador del PP, Manuel Fraga, reconoció hoy que no se metió "demasiado" en la puesta en marcha de la Cidade da Cultura y explicó que "dejó que los conselleiros tomasen sus competencias", aunque asumió la "responsabilidad" de los posibles "fallos de coordinación" del proyecto.
En su comparecencia ante la comisión de investigación sobre las actuaciones de la Cidade da Cultura, Manuel Fraga defendió con firmeza el proyecto y quiso "dejar claro" que no entró "demasiado en ello", ya que la competencia correspondía principalmente a los titulares de Cultura y Economía, Xesús Pérez Varela y Xosé Antón Orza.
El presidente fundador del PP concluyó que "los dos cumplieron con su deber" y advirtió de que del informe de fiscalización del Consello de Contas se desprenden "recomendaciones", pero en ningún caso "responsabilidad contable ni penal". "En ninguno de los documentos se habla de irregularidad ni nada delictivo", concluyó.
Consultado al respecto de la coordinación del proyecto por el portavoz socialista, Ismael Rego, el que fue jefe del Ejecutivo gallego durante 16 años asumió "la responsabilidad de los fallos de coordinación" y explicó que el presidente del PPdeG y entonces vicepresidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, "no tuvo facultades especiales" de coordinación.
DEFENSA DE LA CdeC.
En todo momento, Fraga defendió la Cidade da Cultura y aseguró que, como otras grandes obras que fueron criticadas a lo largo de la historia, "finalmente será la admiración del mundo". Así, se mostró convencido de que "estará entre las diez infraestructuras culturales del mundo".
Para el ex mandatario gallego, la CdC será "una fuente de riqueza importante" y consideró que era necesario realizar una infraestructura de este tipo en la actualidad para "coronar las muchas razones que tiene Galicia para atraer gente", entre las que citó concretamente el Pórtico de la Gloria.
"La Cidade da Cultura es un sueño", enfatizó el popular, que reconoció que ante un proyecto de tal magnitud "es difícil prever desde el primer momento todo lo que va a suponer", ya que desde el principio "tiene posibilidades de irse aumentando". En todo caso, garantizó que "en ningún momento se pagó nada de más".
En ese sentido, apuntó que "el tiempo pasa y las cosas tienden a subir" y reclamó celeridad al actual gobierno para poner en marcha las obras, porque "vamos a pagar más por lo mismo". Así, sentenció que "cuando se desarrolla un sueño, hay que ser decidido y tirar para adelante".
RÉPLICAS DE LOS GRUPOS.
Frente a ello, el portavoz del Grupo del BNG, Carlos Aymerich, advirtió de que "uno puede tener un sueño" y llevarlo a cabo con su dinero "cuando uno tiene un patrimonio privado", por lo que trasladó a Fraga que "no basta que un gobernante tenga un sueño para que haya que costearlo con fondos públicos".
Por su parte, Ismael Rego mostró su "alegría" porque el ex presidente dijese "que no siguió de cerca el proyecto", ya que consideró que hubo "cosas de las que no podría estar satisfecho". En esa línea, Aymerich interpretó que Fraga "parece renegar un poco, no de la paternidad del proyecto, sí de la crianza".
Además, preguntó a Fraga de dónde surgió la idea original y si "se inspiró en el Guggenheim o en el Valle de los Caídos", mientras que el diputado socialista aprovechó para interrogar al ex presidente si, conociendo el coste final de la infraestructura, la habría mantenido o hubiera priorizado otras inversiones en materia social.
El portavoz popular, Manuel Ruiz, acusó a los grupos que apoyan al Gobierno gallego de pretender "cuestionar el legado que cambió Galicia" y de tratar de "torpedear el icono o el símbolo del sueño" que según él es la Cidade da Cultura. "No sé si Fraga es el padre intelectual, pero ese proyecto llena de admiración a miles y miles de gallegos", enfatizó el diputado del PPdeG.
"GRAN IDEA".
"Digan lo que quieran, pero la Cidade da Cultura es una gran idea", zanjó Manuel Fraga las críticas de socialistas y nacionalistas, a los que trasladó que no tiene en el Monte Gaiás su "mausoleo", porque dispone de un "nicho pequeñito" reservado para descansar en Perbes junto a su esposa.
Sin responder de forma concreta a los inquéritos de los portavoces, Fraga recordó otros "sueños" que fueron criticados en su momento, como la construcción de la Iglesia de Santa Bárbara por parte de Fernando VI, en honor a su esposa Bárbara de Braganza, un edificio que en la actualidad es sede del Tribunal Supremo.
Tanto Aymerich como Rego lamentaron que Fraga no respondiese a sus preguntas, aunque el socialista aprovechó para "interpretar sus silencios". "Usted está en la situación del padre en que las compañías de su hijo hacen que salga rana y, como padre responsable, trata de tapar los defectos", sentenció, antes de mostrar su deseo de que el ex presidente "vea acabado su sueño".
