Martes 17.06.2008
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La compostelana que donó el pasado jueves, día 14, un riñón a su hijo enfermo en el hospital Clínico de Santiago se recupera de la intervención ya en su domicilio, al ser dada de alta el pasado viernes, mientras que el joven, de sólo 24 años, salió del complejo hospitalario este lunes, en un estado "muy satisfactorio".
La protagonista del tercer trasplante entre vivos realizado en el hospital Clínico de Santiago, aseguró ayer a este diario que "me encuentro bien, recuperándome, como mi hijo".
Aún convaleciente, esta joven madre, de 47 años, anima a otras familias a seguir su ejemplo. "Este tipo de donaciones tienen que realizarse más a menudo", dijo, consciente de que cada vez hay menos donantes y los que pueden dar algún órgano son personas cada vez más envejecidas.
El doctor Evaristo Varo, jefe de la unidad de Trasplante Abdominal del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS), mostró a este diario su "enorme satisfacción" de ver cómo evolucionan los dos pacientes. "Ver la cara de la madre cuando supo que todo había salido bien, y que no hubo rechazo en la donación, vale más que cualquier cosa", explicó.
"Las madres ya dan la vida a sus hijos cuando los paren, pero en este caso la madre le ha dado la vida a su hijo por segunda vez", comentó el doctor Varo.
El especialista señaló que tras el éxito de este trasplante el hospital ya está preparando otra donación de este tipo, y que al igual que ésta, será de madre a hijo.
"Hay que concienciar a la sociedad de que estos trasplantes existen, no sólo los de cadáver, y que no sólo pueden donar los familiares, como los padres o los hermanos, sino también personas allegadas", explicó.
Para Varo, "ésta es una salida muy válida para muchas personas que esperan un riñón. Las posibilidades de que no haya rechazo son muy grandes y la expectativa de vida es enorme".
El especialista recordó que actualmente en el hospital Clínico de Santiago están en lista de espera de un riñón medio centenar de pacientes
