Jueves 25.09.2008
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| Varios técnicos trabajando en el laboratorio del Centro Gallego de Reproducción Zygos de Santiago FOTO: Cris Tobío |
Victoria Anna Sánchez fue la primera bebé nacida en España por fecundación in vitro hace 24 años. Desde este nacimiento las técnicas de reproducción asistida han dado pasos de gigante, solucionando muchos de los problemas de esterilidad que presentan alrededor de un 20% de las parejas. Ahora, el Centro Gallego de Reproducción Humana Zygos, de Santiago, acaba de abrir nuevas expectativas con la consecución de un embarazo a través de una técnica que permite la maduración en laboratorio de los ovocitos. Con este revolucionario proceso una compostelana cumplió su sueño de ser madre, a pesar de tener un gran problema de autoinmunidad.
La doctora María Graña, directora de Zygos, subrayó que "se trata de una técnica de gran trascendencia en reproducción humana, ya que en función de la respuesta de la paciente no siempre se pueden obtener ovocitos maduros para ser fecundados o vitrificados para su uso posterior, sino que necesitará de esta técnica altamente especializada para poder madurar los ovocitos inmaduros en el laboratorio".
"Se trata de conseguir en el laboratorio los mismos procesos que tienen lugar en el ovario de forma fisiológica. Las técnicas tan precisas desarrolladas en el laboratorio se equiparan cada vez más a los procesos realizados por la propia naturaleza", resumió la especialista compostelana, a la vez que señaló su satisfacción "por haber logrado con esta técnica abrir otra puerta más a las parejas que no pueden tener hijos". En este caso, el primer bebé concebido en Galicia a través de este proceso nació en el hospital Clínico de Santiago, completamente sano y robusto, ya que pesó algo más de cuatro kilos.
La aplicación de esta técnica aporta múltiples ventajas a las pacientes, ya que según la doctora Graña "se precisa una mínima estimulación ovárica y evita los posibles riesgos adversos de la hiperestimulación ovárica".
Destacó que "aunque la tasa de embarazos con esta técnica es baja, un 30% frente al 49% en fecundación in vitro, se abren posibilidades a parejas con problemas reproductivos". Además, en este caso, la madre sólo pudo quedarse embarazada con esta técnica, al fallar la FIV.
Ciclos indicados para casos especiales
La doctora María Graña explicó que los ciclos de maduración de ovocitos in vitro están especialmente indicados para pacientes con ovarios poliquísticos, así como con antecedentes de hiperestimulación ovárica o de baja respuesta en ciclos de fecundación in vitro anteriores. También están indicados para aquellas pacientes que no desean someterse a una estimulación hormonal ovárica y cuando existe riesgo de cancelación de ciclos FIV por hiperestimulación ovárica". Sin embargo, esta laboriosa técnica sólo se realiza en muy pocos centros de reproducción asistida de España.
La vitrificación será el próximo reto
El pasado mes de noviembre se hacía público en Vigo el nacimiento de la primera niña concebida tras una doble vitrificación, una técnica que consiste en la inmersión directa de los óvulos en nitrógeno líquido, a una temperatura de -196 grados, previo tratamiento de los ovocitos con sustancias crioprotectoras. En el centro Zygos están pendientes de la autorización de la Xunta para poner en marcha esta técnica, al contar ya con todos los requisitos materiales y humanos.
Freno a transmitir males hereditarios
En el Centro Gallego de Reproducción Humana de Santiago tienen implantado ya el diagnóstico genético preimplantacional, que permite no sólo aumentar la tasa de embarazos, sino que también posibilita que se interrumpa la transmisión de enfermedades hereditarias a los hijos. Así, Zygos ha hecho posible el nacimiento de niños libres de dolencias como atrofia muscular espinal, fibrosis quística o hemofilia, entre otras enfermedades .

La nueva técnica, tal y como explicaba en Radio Obradoiro la directora de Zygos, permite la maduración de los ovocitos en el laboratorio, en lugar de en los ovarios. María Graña.
La doctora Graña afirma que estamos ante una técnica, no sólo indicada para las mujeres que no completan la maduración de las células dentro del ovario, sino también para aquellas que tienen ovarios poliquísticos o multiquísticos.