Martes 17.06.2008
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De las fases del vuelo, el despegue y el aterrizaje son los momentos más críticos. Pese a que según los expertos no entraña apenas peligro alguno, no es de extrañar la sensación de pánico que se apoderó de los pasajeros que el pasado lunes se desplazaron con Ryanair entre El Prat y Lavacolla. El piloto tuvo que abortar el aterrizaje y, después de sobrevolar Santiago durante media hora, logró tomar tierra. Es más, según un estudio de la Junta Nacional de Seguridad de Transporte de EEUU, este tipo de maniobras no provocaron ninguna colisión entre jets comerciales durante al menos las últimas tres décadas. En un pequeño número de casos –alerta la entidad en un artículo del portal Aviación Digital–las incursiones en pista pueden obligar al piloto a volver a sobrevolar. Sin embargo, en la mayor parte de los casos, la demora en los aterrizajes es el resultado de la congestión de los aeropuertos.
