Lunes 22.03.2010
| Actualizado 12.16
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| Un pasajero afectado por el paro encubierto de Iberia, ayer en la terminal de Lavacolla FOTO: Fernando Blanco |
Las máquinas todavía no han pisado Lavacolla. Pese a que las obras de la nueva terminal se adjudicaron hace algo más de un año, AENA no empieza a trabajar. Tanto el Ministerio de Fomento como la Unión Temporal de Empresas (UTE) que ganó el concurso mantienen un mutismo absoluto. "Estamos a la espera de indicaciones", señalaban ayer a este diario fuentes de la constructora catalana Copcisa. La demora podría salirle cara al Estado, ya que la alianza que conforman la firma de Terrassa, Corsan-Corviam y Teconsa puede exigir la revisión de costes.
Al PP no le sorprende en absoluto que la reforma del aeropuerto siga en stand by. Conde Roa sostiene que el Gobierno central ha desviado la reserva para Lavacolla a otras actuaciones en curso tales como el AVE. "Por más que figure en los presupuestos, estoy convencido de que ese dinero se ha destinado a otras obras", sentenció ayer el líder de la oposición. "Ahora no van a iniciar la construcción de una nueva terminal que, además, está sujeta a una grave crisis" y cuya situación, en opinión del portavoz popular, empeorará con la llegada del tren de alta velocidad. "No están dispuestos a gastarse casi 126 millones de euros en un nuevo aeropuerto".
Conde Roa va más allá y asevera que el proyecto "no se ejecutará en los próximos años". "Como mucho harán un lavado de cara de la terminal existente". Algo que "el alcalde sabe desde hace mucho tiempo", insinuó. Sánchez Bugallo, por contra, ha negado este extremo en más de una ocasión.
Baile de fechas
El baile de fechas ha entorpecido el proyecto prácticamente desde el principio. AENA adjudicaba las obras el 28 de noviembre de 2007. La maquinaria ha ido retrasando una y otra vez su entrada en Lavacolla con la excusa de los terrenos del Aero Club de por medio, los cambios en la cúpula del Gobierno central, etc. Un año después el escollo de la sociedad deportiva no se ha solventado y la parcela propiedad de Defensa que necesita AENA para la ampliación sigue sin desalojar. Con un plazo de ejecución de cuatro años, la posibilidad de estrenar aeropuerto en 2010 se esfuma por completo.
Una indemnización de cuatro millones
El Aero Club recibía hace menos de un mes una oferta económica de AENA. El organismo adscrito a Fomento le ofrece cuatro millones de euros por abandonar los terrenos que actualmente ocupa el campo de golf. La cantidad, resultado de una tasación de la sociedad pública Segipsa, está por debajo de las estimaciones de la entidad compostelana.
El Aero Club quiere comprar Bando
La sociedad deportiva compostelana siempre ha manifestado su deseo de quedarse en Santiago. El Aero Club confía en que las negociaciones con AENA y Defensa lleguen a buen puerto. Así, mantiene su premisa de comprar los terrenos de Bando para trasladar el campo de golf. De ser así, se podría evitar el traslado a municipios limítrofes.
Un gran complejo con forma de 'Y'
La nueva terminal diseñada por Noguerol y Díez ha sido pensada para acoger a cuatro millones de pasajeros. El complejo, con 74.230 m2, consta de dos cuerpos diferenciados: un edificio procesador con dos plantas para viajeros y un inmueble con forma de 'Y'. En este último se ubicarán el control de seguridad y las zonas comerciales.
Un parquin para 3.700 vehículos
El proyecto incluye un edificio de aparcamiento con capacidad para 3.700 vehículos. Configurado con cinco plantas, alcanza una superficie de 150.400 m2. El piso inferior se destinará al alquiler de coches y los otros cuatro funcionarán como parquin público. En este edificio también se integrará la bolsa de taxis .
En declaraciones a Radio Obradoiro, el portavoz del PP, Gerardo Conde Roa, reiteró que tanto a AENA como al Ministerio de Defensa, al Real Aeroclub de Santiago y a las empresas constructoras, les interesa que la ampliación del aeropuerto no vaya adelante.
Conde Roa dice que aunque le gustaría equivocarse, todo indica que esta situación va a ser irreversible. El portavoz del PP compostelano asegura que lo más preocupante para él, es el papel jugado por el alcalde en este asunto. Según señala, Xosé Sánchez Bugallo se limitó a enredar para que la construcción de la nueva terminal no se lleve a cabo.