Jueves 25.09.2008
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| A MEDIADOS DEL PASADO SIGLO tomó José Guitián esta fotografía desde la parte superior de la plaza de A Quintana, una rampa de adoquín FOTO: José Guitián |
La imagen que refleja la fotografía no es extraña para muchos compostelanos que ya tienen una cierta edad, porque durante muchos años éste fue el aspecto que presentaba la conexión entre la rúa de San Paio de Antealtares y la plaza de A Quintana.
Cada época histórica adapta el medio a sus necesidades, y durante muchos años las rúas del casco histórico tenían que adaptarse al paso de los peatones y también de los carros, que eran el vehículo que se utilizaba para el traslado de las mercancías.
Por eso los arcos se adaptaban a su tamaño, véase el de Mazarelos, y las calles a su paso. Luego vino la moda de las escaleras, más o menos trabajadas, y ahora, por aquello de la supresión de las barreras arquitectónicas, se vuelven a colocar las rampas siempre que se puede, o al menos unos sucedáneos, como en la bajada desde el Obradoiro hasta la rúa de Raxoi.
En este caso, como se puede apreciar en la fotografía de Guitián, no solo se ha perdido una rampa, sino un entorno y una estética, que claramente han bajado de categoría, además de suponer un obstáculo para el paso de los transeúntes.
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