Jueves 16.04.2009
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| Uno de los polémicos calendarios eróticos que ha publicado la compañía irlandesa Ryanair FOTO: Sergio Barrenechea/Efe |
Subirse a bordo de un avión de Ryanair y entrar en un bingo es prácticamente lo mismo. La compañía saca jugo a cada pasajero por muy breve que sea el vuelo. El negocio no se acaba ni en el desembolso del billete, ni en los cargos por facturación, ni mucho menos en el castigo por pagar con tarjeta. El espectáculo sigue en el aire, y suele resultar bastante pesadito para unos viajeros que desean viajar tranquilamente y sin que nadie les machaque la oreja con coplas bingueras. Sin ir más lejos, en un corto viaje Santiago-Barajas que apenas dura una hora, la tripulación es capaz de amortizar cada minuto para organizar sorteos y montar un pseudomercadillo a 33.000 pies de altura. Eso sí, libre de tasas.
Poco después del despegue, una vez cubierto el protocolo de seguridad, se abre el juego. La azafata empieza a recitar por megafonía la venta de boletos con números mágicos que han hecho ganar algún cuartillo a clientes de la low cost irlandesa. Nadie levanta la mano. Al menos en esta ruta. Además de repartir el convencional catálogo con el merchandising de la aerolínea, también se aprovecha el viaje para ofertar vía micrófono una retahíla de artículos sin impuestos.
Aunque sus prácticas resultan más que cuestionables, Ryanair no deja de experimentar. Incluso ha convocado un concurso para que los propios pasajeros decidan qué servicios merecen recargo. El proyecto más votado sugiere cobrar una tasa de obesos. Seguro que le sale más barato que pagar un estudio de viabilidad a una consultoría, ya que el premio a la propuesta más ingeniosa no supera los mil euros.
A la aerolínea siempre le ha rondado la idea de ofrecer vuelos gratis si con los juegos de azar y la publicidad consigue obtener los beneficios suficientes para suprimir las tarifas. Su plan inicial se basaba en explotar el entrenimiento a través del móvil, pero actualmente sólo en 20 aviones de la flota se puede utilizar el teléfono. El estreno de juegos a bordo y los pasatiempos online (www.ryanair.com) podrían sentar los cimientos de una nueva realidad en la que ningún cliente de la low cost tendría que pagar ni un solo euro por volar. Pero pocos se creen el cuento.
Por otro lado, la aerolínea irlandesa que opera en la actualidad cinco rutas desde Santiago (Barcelona-Reus, Fránkfurt, Londres, Madrid y Roma), pronto sumará un sexto destino, el de Alicante, que se estrenará el 4 de julio. ¿Qué sortearán en él?
Sexo oral para 'business class'
Uno de los últimos escándalos que llevó a Ryanair a las portadas fue el sexo oral a bordo. Seguramente era una de sus populares jugadas de márquetin viral, pero el caso es que el anuncio de compensar con erotismo a los pasajeros de business class no sentó demasiado bien.
La idea de Michael O´Leary y su equipo pasaba por lanzar un servicio low cost entre Europa y Estados Unidos con incentivos para el consumidor más que cuestionables. El billete económico costaría diez euros, pero el pasaje de lujo se situaría entre los cuatro y los cinco mil euros. Para justificar tarifas tan desorbitadas, los directivos añadieron al paquete camas y sexo oral (gratuito para la clientela vip).
Nada se ha vuelto a saber de esta polémica idea. La low cost ni siquiera ha puesto en marcha las rutas transoceánicas.
Por otra parte, bastante revuelo han causado también, especialmente entre los grupos feministas, la edición de un calendario con el personal de la tripulación. El de 2009 cuenta con la participación de tres azafatas españolas (Miss Enero, Miss Abril y Miss Mayo). Se lanzó, eso sí, con fines benéficos .
