Domingo 12.02.2012
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| Cuatro monjas se apostaron ayer en la rotonda de la rúa Roma, en Fontiñas, para hacer autoestop. Su presencia fue recibida con sorpresa por conductores y transeúntes |
La curiosa imagen que se encontraron ayer los vecinos que pasaron con su coche o caminando por la rúa Roma, en Fontiñas, hacía pensar en la película de Pedro Lazaga Sor Citroën, aunque ninguna de las cuatro monjas que se apostaron cerca de la rotonda para hacer autoestop tenía nada que ver con la inolvidable y simpática Gracita Morales.
¿Peregrinas o ganchos de un programa de cámara oculta? Este periódico contactó con el albergue del Monte do Gozo y con la Oficina del Peregrino, pero nadie conocía la existencia de estas cuatro monjas, que algunos viandantes vieron paseando juntas por el casco histórico el domingo.
Ataviadas con su hábito reglamentario, las cuatro religiosas se apostaron a la altura de la rotonda con desvíos hacia la autopista, direcciones A Coruña, Ourense o Pontevedra. Dejaron sus mochilas sobre un indicador de las rúas Londres y Roma y, ni cortas ni perezosas, pusieron su dedo pulgar en alto en espera de que algún buen samaritano las recogiese.
Durante la hora que estuvieron esperando a que algún conductor las llevase, desde las diez y media de la mañana, fueron muchos los vehículos que pararon, aunque más que por motivos altruistas por curiosidad, preguntando si se trataba de una broma, sobre todo teniendo en cuenta que estamos en Carnaval, o si realmente eran religiosas con voto de pobreza y que no tenían otro modo de desplazarse desde la cuna del Apóstol .
