Martes 24.03.2009
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| El teleférico permitiría garantizar un enlace permanente y salvar el desnivel entre el casco urbano de Santiago y la Cidade da Cultura |
El teleférico que unirá el casco urbano de Santiago con el Gaiás avanza a plazos agigantados. De hecho, en los presupuestos de la Xunta para este año ya se recoge una partida de dos millones de euros para arrancar el proyecto.
En principio, está previsto comenzar por la línea más corta, la que unirá la estación de ferrocarril con el Gaiás, que es la que tiene menor coste, aproximadamente unos nueve millones de euros. Más adelante se acometerá el segundo ramal, que es el que está previsto que parta desde el parque de Belvís.
Para facilitar la puesta en marcha de esta segunda línea, el Ayuntamiento de Santiago, según pudo saber este periódico, estaría dispuesto a ceder a la administración autonómica la famosa Casa da Xuventude de la plaza do Matadoiro, un controvertido edificio cuyo derribo permitiría la construcción de la estación de salida en dirección a la Cidade da Cultura.
De esta forma arrancaría un proyecto que en principio se planteó como una propuesta del Consorcio con la colaboración del gobierno gallego, si bien ya han aparecido empresas interesadas en participar en la operación, lo que da idea cabal del interés que despierta también en el ámbito del sector privado.
Ya el anterior ejecutivo autonómico había expresado su apoyo a esta propuesta como la solución más práctica para comunicar el centro urbano y la Cidade da Cultura, evitando problemas de atascos. Ahora el nuevo ejecutivo ha renovado el apoyo al proyecto, que se complementará con el arreglo de los accesos por carretera.
Instalación reversible
Cabe destacar que una de las ventajas del teleférico es que se trata de una instalación reversible, es decir, que si al cabo de un años se decide retirarla, no deja ninguna huella, ya que simplemente se trata de retirar los postes que jalonan el recorrido.
En el diseño realizado por Carbajo y Barrios Arquitectos Asociados, el trayecto que discurre entre la estación de ferrocarril y el Gaiás, una distancia aproximada de un kilómetro, precisaría 6 pilastras, todas desmontables. El recorrido de Belvís es algo más largo, 2,6 kilómetros, y precisaría la colocación de 8 pilastras, de las que sólo dos irían en el parque. En la zona del actual campo de fútbol estaría colocada la estación de salida.
La reordenación de Belvís incluiría también el derribo de la Casa da Xuventude, para facilitar el acceso al parque. El edificio es de titularidad municipal, pero está cedido temporalmente a la Xunta, por un plazo que está a punto de finalizar. El Ayuntamiento ya ha explicado que está dispuesto a ceder sin problemas un inmueble que tampoco es que encaje precisamente muy bien en el entorno.
El modelo de telecabinas que se va a poner en marcha es similar al que se utilizó en Zaragoza durante la pasada Exposición Universal. De hecho, el alcalde compostelano, Sánchez Bugallo, visitó la capital maña durante la celebración de la misma, con el fin de contemplar el funcionamiento de estas instalaciones. Se trata de cabinas de reducidas dimensiones. Las previsiones son que cuando entre en funcionamiento puedan circular 25 cabinas en ambos sentidos.
A pesar de la polémica por el informe
El proyecto del Consorcio arrancó con polémica debido a la presentación de un informe del Icomos, organismo asesor de la Unesco, en el que no sólo desaconsejaban la construcción del teleférico, sino que, aprovechando, también arremetían contra la política urbanística de Raxoi, e incluso contra la estación del AVE.
En octubre de 2008 el alcalde viajó a París para entrevistarse con los responsables del Centro Mundial de Patrimonio de la Unesco, quienes valoraron de forma muy positiva el proyecto, calificándolo de "serio, sólido y amplio". También se comprometieron a visitar Santiago para ver el proyecto. El alcalde se mostró convencido de que el dictamen final será positivo .
Ventajas en el tráfico y la contaminación
·· El teleférico, provisto de un motor eléctrico, se calcula que podría trasladar a unas 2.000 personas cada hora. Es decir, el equivalente a los pasajeros de cuarenta autobuses. Además de no colapsar el tráfico y agilizar la conexión entre el casco urbano y la CdC, el sistema tendría también la ventaja de provocar una contaminación significativamente menor.
La licitación correrá a cargo de la Xunta
·· El respaldo de la administración autonómica se plasma también en la decisión de que sea la Xunta quien se encargue de sacar a licitación el proyecto. En los presupuestos para el presente ejercicio ya se consigna una partida de dos millones de euros que se destinarán a los primeros trámites para la puesta en marcha del proyecto.
Ya hay una empresa privada interesada
·· La inversión prevista en la construcción de las dos líneas del teleférico, desde Belvís y la estación, se calcula que tendrá un coste de unos veinte millones de euros. Con todo, la inversión podría no ser exclusivamente pública, puesto que ya hay una empresa privada interesada en participar en la operación colaborando con el gobierno autonómico.
De catorce segundos a doce minutos
·· La duración prevista de los dos recorridos es de unos doce minutos para la línea más larga, la que parte de Belvís, y apenas catorce segundos para la conexión con la estación. Unos tiempos imposibles de alcanzar por ningún otro medio de transporte, por lo que resultarían altamente competitivos y además ecológicos .