Martes 17.06.2008
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Hace tres años, Xosé Manuel Budiño logró reunir a más de 25.000 personas durante su concierto en Ortigueira. Fue un momento inolvidable para él, que regresa a un festival con el que mantiene "unha relación especial".
La conversación con Budiño se produjo hace un tiempo, cuando todavía no se sabía mucho de la presencia de Javier Limón, y nos confesó que fue el propio productor el que lo eligió, junto al resto de artistas gallegos tras haber escuchado a multitud de grupos.
La cita le llega en su mejor momento profesional, después de haber realizado una gira por Argentina y México en mayo. Allí Budiño se salió del circuito folk y fue tratado como un miembro más de las músicas del mundo. "Sentinme un tanto exótico", reconocía hace poco entre risas.
Sin embargo, logró un gran éxito en el Zócalo del Distrito Federal mexicano, la más grande de América. "Estivemos todos os músicos que participabamos no festival no mesmo hotel, coincidimos e rematamos intercambiando música, falando...", resume.
Allí les gustó tanto que lo invitaron a uno de los programas televisivos de máxima audiencia. "E unha hora despois no hotel tiña moitos correos preguntándonos onde estaba a nosa música e cousas polo estilo", recuerda todavía extrañado.
En Argentina todo fue diferente. Allí se encontró con hasta 4 generaciones de gallegos; entre ellos se encontraba Cesáreo Rodríguez, maestro de gaitas, al que le regalaron un instrumento realizado por la factoría Seivane durante un concierto. "Comezou a tocar, abrazoume e púxose a chorar", dice.
Interés en Buenos Aires
Lo que más le llamó la atención, más allá de esos momentos emotivos, fue la inquietud de los descendientes de los gallegos. "Percibín moitas gañas de coñecer algo que estaba un tanto esquecido por eles", cuenta. "A nova xeración quere saber onde están as súas raíces e volver, aínda que só sexa para coñecelas", concluye. Mañana saltará al escenario principal.
