Domingo 28.12.2008
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El primer debate del estado de la autonomía de la era Feijóo, que por lo sucedido ayer va para largo, tiene el interés de conocer cómo se desenvuelven los protagonistas en su papel. Sobre todo los de la oposición. O sea, las formas. Lo que debería ser lo principal, queda relegado a segundo término por la reinante incredulidad generalizada propia de tiempos de crisis. En todo caso, hay que esperar a esta tarde para conocer realmente los acuerdos, principalmente sobre las cajas, asunto clave en este momento. El presidente, en sus intervenciones, se situó más en clave de futuro que de análisis del primer año escaso de mandato. A falta de materia tangible salvó bien la papeleta aunque haya quien piensa que parecían más apropiadas para un debate de investidura. La oposición, que dispone del doble de tiempo que el PP en la anterior legislatura no aprovechó la ventaja. Dio una desdibujada imagen. A Aymerich, buen parlamentario, le falta ese plus que da ser el líder de su organización y Pachi Vázquez ocupó demasiado tiempo en defender al Gobierno central, algo que no vende y menos en Galicia. Pero todo se olvida en dos días.
