Domingo 08.02.2009
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Como cada último jueves de mes, tocaba consejo de administración en Caixanova. Si los tambores de boda con Caixa Galicia no se hubiesen cruzado en su camino, a pesar de que es la opción que menos atrae a esta caja, hoy hablaríamos de que al término de octubre, los depósitos de la entidad crecían un 7,3% y la tasa de morosidad se mantenía en el 4,7%; de que a pesar del contexto de reducción general del crédito, sigue ofreciendo liquidez a empresas y familias con un crecimiento interanual en inversión crediticia de un 1,3%; y de que ha obtenido un resultado individual -excluyendo el Banco Gallego y el resto de su grupo- de 85,2 millones de euros, un 29% menos tras dedicar a reforzarse una dotación de 348 millones de euros, con la que dar mayor peso a su fondo de insolvencias y de provisiones generales.
A sus consejeros, el presidente de Caixanova, Julio Fernández Gayoso, les explicó que cuentan con un colchón contra los imprevistos que depare la crisis de 726 millones, de los cuales 161 son de carácter voluntario. Y aunque no estaba en el orden del día, volvió a ponerse sobre la mesa la negativa a fusionarse con Caixa Galicia, ratificada una vez más. No en vano, desde Vigo se habla de acoso y derribo a la posición autónoma de esta caja y a su presidente. Gayoso y José Luis Pego, director general, trasladaron al consejo todo el proceso de reuniones en marcha, todos los frentes abiertos: desde los cara a cara con Feijóo y Marta Fernández Currás, al tres contra uno al que se sumó José Luis Méndez, y a las citas técnicas que habrá hasta el martes. Se ratificaron los consejeros en el no a la fusión y en la apuesta por un SIP, aunque Europa Press recabó que al menos uno de los 19 mostró dudas de que la fusión fría permita preservar la galleguidad.
También ayer conocíamos que el grupo del PSOE vigués propondrá al próximo pleno municipal el lunes instar a la Xunta a que "no obstaculice y permita a Caixanova desarrollar su proyecto empresarial autónomo, estable, solvente y eficiente". La sede, claro, inamovible en Vigo.
