Martes 17.06.2008
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| La restauradora Toñi Vicente, estrella de la nueva cocina, abandona los juzgados de Ferrol, ayer, rodeada de cámaras y micrófonos FOTO: Kiko Delgado |
En la ría de Ferrol existía una trama organizada de compra-venta de vieira con toxina. Los hermanos Calvo Castiñeiras contaban con lanzaderas para capturar ilegalmente este marisco, y para vigilar la posible aparición de las Fuerzas de Seguridad. Las vendían directamente a restaurantes y distribuidoras de alto nivel, aún sabiendo "por análisis de amigos" que su mercancía era muy peligrosa. Ahora se encuentran en la cárcel de Teixeiro, junto a otros dos mariscadores furtivos que los ayudaban en la trama y conocían su ilegalidad. El juez Alejandro Morán Llordén decretó ayer el auto de prisión para los cuatro, a los que se les imputa un delito contra la salud pública.
Sin embargo, la trama de las vieiras con toxinas amnésicas cuenta con amplias redes. Oficialmente, hay otros cuatro imputados: la restauradora Toñi Vicente, el representante legal de la distribuidora Xanquei y otros dos mariscadores. Todos ellos quedaron en libertad sin fianza, pero con cargos. Según la investigación judicial, también habrían participado en el delito contra la salud pública aunque en distinto grado.
Toñi Vicente tendrá que comparecer cada mes en los Juzgados de Ferrol. Según el fiscal, en su declaración reconoció que "había comprado vieira directamente a estos mariscadores en tres ocasiones". El Ministerio Fiscal estima que "había trato de confianza con los furtivos, a los que les compraba la unidad por unos 80 céntimos". A la salida de las dependencias judiciales, la restauradora compostelana recalcó en todo momento su inocencia. Explicó su detención por "un malentendido". Reconoció que se siente "muy disgustada, pero saldré reforzada y mi reputación está por encima de este malentendido". Su abogado, Víctor Espinosa, deja claro que "Toñi Vicente sólo juega un papel circunstancial en este caso".
¿Qué papel jugaba el distribuidor? Juan Queiro, de Xanquei, tendrá que comparecer en los Juzgados cada 15 días. Según el fiscal, "negó los hechos y no colaboró con la Justicia, pese a que las grabaciones telefónicas indican su participación". En su nave se encontraron 3.800 quilos de vieiras contaminadas, camufladas en una cámara frigorífica. Incluso la Fiscalía pedía para él prisión, "por colaboración en la trama y por el peligro de que destruya pruebas".
En el delito contra la salud pública, los ingresados en prisión podrían enfrentarse a penas de hasta 4 años. Los otros implicados, sin antecedentes, serían juzgados por penas de dos años.
El sector de la restauración apoya a la chef compostelana
El mundo de la alta cocina apoya a Toñi Vicente. Ante la detención por estar supuestamente implicada en la comercialización de vieiras ilegales, diferentes colectivos emitieron ayer comunicados de prensa para destacar la "profesionalidad", el "prestigio", la "honestidad y el "buen hacer" de la chef compostelana.
Sus compañeros del grupo Xantares han mostrado su solidadaridad con Vicente y han lamentado que sea "condenada mediáticamente" antes de que concluya la investigación. Según informan cocineros de la talla de Juan Mari Arzac o Ferran Adriá, se mantienen "atentos a la evolución de los acontecimientos desde un sentimiento solidario". Los miembros de Xantares tienen previsto reunirse hoy con Toñi Vicente para conocer su versión de los hechos, por lo que hasta el momento no quieren emitir juicios sobre su posible implicación en la venta de vieiras contaminadas con toxina.
Desde Galicia, el grupo Nove -que reúne a 16 nuevos restauradores gallegos, entre los que se encuentran Marcelo Tejedor, Pepe Vieira o Pepe Solla- también manifestó públicamente su apoyo a la cocinera. En un comunicado, condenan la "utilización mediática" que se ha hecho de su figura y la califican como "la gran dama de la cocina gallega" por su "profesionalidad", "honestidad" y buen hacer".
También la Asociación de Empresarios de Restauración y Hospedaje de Santiago de Compostela destacó ayer el "reconocido prestigio" de Vicente. Los restauradores de la capital gallega consideran que son las autoridades judiciales las que deben pronunciarse sobre su supuesta implicación en el caso de las vieiras ilegales. Aseguran que los productos que se sirven en sus establecimientos comerciales "están sometidos constantemente a rigurosos controles sanitarios por las autoridades competentes". Según afirman, en un comunicado, la asociación "se muestra tajantemente contraria a cualquier práctica ilícita que atente o que mínimamente ponga en peligro la salud o vulnere las normas sanitarias".
Restauradora El establecimiento de Toñi Vicente cuenta con una estrella Michelin. En un principio, afirmaba que las vieiras procedían de Irlanda y las compraba en una distribuidora de Ourense.
Los hermanos Los hermanos Calvo Castiñeiras, Quinín y El catalán, tienen numerosos antecedentes. Los otros furtivos enviados a prisión contaban con arcones para conservar las capturas en hielo, y las suministraban. A uno ya se le incautaron 63 quilos de vieira tóxica en 2004. Todos exculpan a los compañeros que quedan libres.
Distribución Según los mariscadores, Xanquei podía comprarles 30.000 euros de vieiras en un día. A Vicente la sorprendieron negociando con los furtivos. Hay otros dos hosteleros imputados, cuyo nombre se desconoce, pero que no declararon ayer. La Fiscalía deja clara "la independencia del juez, en un caso con nombres conocidos".
Familias Las familias de los enviados a prisión no entienden que "dejen en la calle al que tenía 4.000 quilos de vieiras, y manden a la cárcel a gente sin dinero". Se investigan posibles delitos contra el patrimonio cometidos por los furtivos. Las mujeres de dos de ellos tendrán que declarar como imputadas .
Vertidos en la piscifactoría
Xanquei cuenta con una piscifactoría en el río Sóñora, en Lousame. El año pasado fue investigado en dos ocasiones por la mortandad de peces que se produjo en el cauce, posiblemente a consecuencia de los productos utilizados para la limpieza de los tanques de la piscifactoría .

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