Martes 17.06.2008
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Los mercados aguardaban con expectación la presentación de resultados de la multinacional textil gallega Inditex. Pese a ser crucificada en Bolsa durante el último trimestre por los tambores de desaceleración del consumo, su vicepresidente y consejero delegado, Pablo Isla, mostraba ayer su satisfacción por unas cuentas que, a su entender, no reflejan la debacle augurada por algunos analistas: en concreto, la compañía registró unas ventas entre el 1 de febrero de 2007 y el 31 de enero del año en curso de 9.435 millones de euros, un 15% superiores a las del ejercicio precedente. Tras esta evolución elevó su beneficio neto hasta los 1.250 millones, una cantidad un 25% superior con la que bate todas las previsiones de los mercados y de sus competidores.
En una presentación realizada en el prestigioso hotel Palace de Madrid, Isla, que no quiso entrar en un debate macroeconómico sobre la actual evolución a la baja de las ventas minoristas, puso sobre la mesa los datos de su compañía: en 2007 las ventas en superficie comparable (tiendas que llevan abiertas varias campañas) crecieron un 5%, y si atendemos al negocio de las tiendas en moneda local, sin contar el tipo de cambio, el avance fue del 17%, tónica de crecimiento que se mantiene en lo que llevamos de campaña, en la que la dirección del grupo asegura ver colmadas sus expectativas.
Tras entonar esta especie de ¿Quién dijo crisis?, el número dos de Inditex apuntó que "no hemos detectado cambios significativos ni en las pautas ni en los hábitos de consumo" de los clientes. Por no notar, ni siquiera han experimentado un aumento de la morosidad en las tarjetas de crédito que llevan su sello.
La multinacional sigue vendiendo ropa, y lo hace en muchas más tiendas. El año pasado, abrió 560 de las distintas cadenas, renovó otras, y potenció su logística, invirtiendo en total 942 millones, un 6% más que el año anterior, sin recurrir al crédito: la basta caja de la compañía es más que suficiente. Tras realizar más de diez mil fichajes, casi 200 diarios, Inditex roza los 80.000 trabajadores en plantilla, y su red de establecimientos se expande por 68 países, tras estrenarse en Guatemala, Colombia, Croacia y Omán.
Acelerar de cara al futuro
Con todo, Inditex apretará el acelerador: en el ejercicio en curso, Isla detalló que Inditex inaugurará "entre 560 y 640 tiendas"y alcanzará los 72 mercados, tras desembarcar en Ucrania, Montenegro, Egipto y la apetitosa Corea del Sur. La inversión global superará los mil millones, y habrá dos áreas prioritarias: Europa y Asia. En el primer escenarios, además de Francia o Italia, Isla nombró los países del Este y Rusia. En el segundo de sus campos de batalla destaca la apuesta coreana, un órdago a la grande en Japón, y, por supuesto, China. Tras aterrizar ya en las principales urbes del coloso asiático, ahora pondrá en el punto de mira ciudades más pequeñas, de entre cinco y ocho millones de habitantes. En EEUU, la estrategia seguirá siendo la de abrir entre ocho y doce tiendas al año: crecer sin pausa, pero sin prisa.
De cada cien euros, 62,5 los vende ya fuera de las ventas vienen de fuera
El modelo de negocio propio, con su carácter multiformato y su masiva internacionalización, contribuyen a que lleguen los resultados y a capear posibles ciclos bajos. El 62,5% de sus ventas llegan del extranjero (60,4% en 2006), con un 42,4% en el resto de Europa, el 37,5% en España, un 10,8% en América y el 9,4% en Asia. Para garantizar la mayor flexibilidad, Isla apuntó que se continuará con el esquema productivo que por el cuál fabrican un 50% de las prendas en España, Portugal y Marruecos, un 35% en Asia (China supone el 17%), y el restante 15% sobre todo en Turquía .
Apuesta segura en Bolsa
El vicepresidente de Inditex lo tiene claro: quien apueste por el grupo a medio/largo plazo, verá colmadas todas sus aspiraciones de rentabilidad. Puso como ejemplo el avance del grupo desde su salida a Bolsa, y señaló que posee un "gran potencial de revalorización". Como muestra de la rentabilidad, fuera de las vicisitudes de los parqués, cabe destacar que el grupo repartirá entre los accionistas 652 millones de euros, un 25% más que en 2007.
Sin crisis por el ladrillo
La cadena más reciente de Inditex con permiso de Uterqüe, Zara Home, no acusa los rigores de la crisis del ladrillo. Según Pablo Isla, esta enseña, que aporta tan sólo el 2% de las ventas totales del grupo, vio crecer su negocio el año pasado un 45%, "y para este año esperamos un crecimiento similar". Además, destacó la gran acogida de su textil para el hogar para el hogar en exigentes países como Reino Unido o Francia. También citó la intención de desembarcar en Alemania. Tampoco han encontrado oportunidades para alquilar locales más asequibles: en las zonas de elite en las que opera, siguen igual de caros.
Logística 'premium'
El ambicioso plan logístico de Inditex, según Isla, les permitirá crecer sin preocupaciones hasta 2012. Como ejemplo puso la nave inaugurada en la localidad de Meco (Madrid), 180.000 metros cuadrados de planta mecanizada, más inversiones en Cataluña, León, Zaragoza, Ferrol y, por supuesto, el cerebro y motor del grupo, Arteixo. De cara al futuro, reconoció el interés de contar con plataforma logística en Asia, vital para crecer en el mercado chino .
