Martes 17.06.2008
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| Las aldeas de Folgoso do Courel han quedado sepultadas por la nieve durante siglos FOTO: Luz |
En casa, detrás del fuego -porque las estufas eléctricas no funcionan- y esperando a que mejore el tiempo. Así se enfrentan los vecinos de Folgoso do Courel, en la montaña lucense, a la nieve. Ayer las aldeas de Bisuña, Noceda, Vilela y Teixeira volvían a quedar incomunicadas por segunda vez en menos de un mes. Las nevadas han dejado aislados a los habitantes de la zona durante siglos, pero ahora comienzan a estar cansados. Denuncian la falta de medios o la dejadez de las administraciones para mantener transitables las vías del municipio.
"En la estación de esquí de Manzaneda, a 1.700 metros de altura se pasa. Pero en O Courel, a menos de 1.000, no es posible si nieva", indica Orlando Álvarez, responsable de la Asociación Ecolóxico-Cultural SOS-Courel. Álvarez reconoce el derecho de todos aquellos que quieran esquiar a acceder a las pistas, pero pide igual trato para sus convecinos.
En O Courel la atención sanitaria es la primera en resentirse cuando hay nevada. Ayer ni siquiera un helicóptero de Protección Civil pudo llegar a asistir a una vecina enferma debido al temporal. No es la primera vez que los habitantes de la montaña lucense tienen problemas para ser atendidos por el médico. En la nevada de hace un par de semanas otra mujer tuvo que vivir una odisea para ser trasladada al hospital. Lo intentaron en un todoterreno, porque la nieve de las pistas no deja circular a un turismo -"Nos abren un carril bici", protesta Jesús Chaos. A medio camino, sin embargo, se encontraron un cable eléctrico cortando la carretera, con lo que tuvieron que pasarla en volandas y llamar a otro vehículo para que fuera a recogerla.
SOS-Courel denuncia que el Ayuntamiento de Folgoso debería tener más maquinaria con cuchillas quitanieves y acusa a la empresa que ha contratado la Diputación de Lugo para las carreteras de su propiedad de "desatender una y otra vez la limpieza de la nieve".
Los fallos en el suministro eléctrico y telefónico son otros de los problemas que acarrean a menudo las nevadas. "Pasamos casi todo el domingo sin luz y ayer vino alrededor de las tres de la tarde, esperemos que no se vuelva a ir", explicaba ayer Carla Delestal, desde el Hospedaje Ferreiro. Jesús Chaos se alegraba de que las casas de la zona no hayan decidido cambiar la cocina de leña por modernos sistemas de calefacción. "Gracias al fuego, que si no, no sé cómo haríamos", indica. Ayer 130 operarios de Unión Fenosa trabajaron para restablecer la luz a 7.500 abonados de varios municipios de la provincia de Lugo, entre los que estaba Folgoso do Courel.
Hasta medio metro de espesor
La nieve que ayer cubría O Courel alcanzó en algunos puntos un espesor de medio metro, según informaron desde el Ayuntamiento. La caída de un cable de alta tensión en la zona de Esperante parece ser que fue la causa que motivó el corte de luz, según explicaron fuentes de la administración local .
Pedrafita: la capa de nieve superó el metro de altura
El ayuntamiento lucense de Pedrafita do Cebreiro fue uno de los más afectados por la nieve caída a lo largo del fin de semana y durante la mañana de ayer. "Aquí la capa de nieve superó el metro de altura y todavía hay pueblos aislados y sin luz", comentaba el alcalde, José Luis Raposo Magdalena. En cuanto a las complicaciones viarias, el regidor apuntó que, a media tarde de ayer, "se circulaba por el 70% de las carreteras y esperaban que el resto quedase listo a última hora". Raposo se quejó de que el Concello debe limpiar carreteras de la Diputación y la Xunta, por los malos servicios de las contratas de mantenimiento que, "cobran y no hacen nada", subrayó.
Becerreá: atascados por la caída de los árboles
El municipio lucense de Becerreá fue otro de los que más sufrió los efectos colaterales de las nevadas. El alcalde, Manuel Martínez, reconocía ayer que "la situación es complicada, pero más que por la nieve, por los árboles caídos, ya que un castaño centenario atascó la carretera Triacastela-Becerreá a la altura de Armesto y debido a su tamaño, no podíamos retirarlo".
Martínez reconoció que todavía había aldeas aisladas, como Narón y pueblos del valle de Neira de Rey sin luz. Al igual que su colega de Pedrafita, se quejó de los problemas en el servicio eléctrico que presta Fenosa y que achacó "a la falta de mantenimiento".
