Jueves 09.04.2009
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En la renovada página web de la Fundación Cidade da Cultura de Galicia es el propio Peter Eisenman en el que en un vídeo resume en menos de diez minutos el origen, el significado y las perspectivas de futuro del proyecto.
Desde la decena de competidores, "algunos de los mejores arquitectos del mundo", que en 1999 participaron en el concurso internacional, entre los que cita a Jean Nouvell, Rem Koolhas o Daniel Libeskind, hasta la actualidad, con dos edificios "casi completos" y otros dos avanzados, Eisenman alude al "espíritu de continuidad" del proyecto a pesar de los "cambios políticos y económicos".
El proyecto, "el mayor y más complejo" que ha realizado Eisenman en cuarenta años de ejercicio de la arquitectura, tenía como objetivo, según el técnico norteamericano, "dar otro tipo de turismo a Santiago" y también "abrir Galicia al resto del mundo". Así, si bien se partía del ejemplo de Bilbao y el gran éxito que supuso el museo Guggenheim, creando un nuevo referente turístico para el País Vasco, las diferencias con esta referencia son significativas.
Entre otras cosas, uno de los objetivos del diseño fue "recrear a escala" el propio "sentimiento" de la ciudad, pero también de toda Galicia. Así, según Eisenman, en la Cidade da Cultura están presentes "desde los edificios de cristal de A Coruña hasta las fachadas de piedra de Santiago". El resultado "trasciende" el propio proyecto, y "tiene algo que no se podía predecir siquiera desde el origen", confiesa el arquitecto en el vídeo.
Peter Eisenman, que aparece con atuendo informal y zapatillas deportivas en el interior de uno de los edificios ya terminados, destaca como uno de los valores del proyecto el hecho de que se recrea el paisaje del monte Gaiás, dando lugar a una "montaña mágica" en la que "los edificios no parecen edificios, sino parte del paisaje". También destaca que el desarrollo ha sido una "labor de equipo" en el que han participado "miles de personas", entre "arquitectos, ingenieros, políticos y personas que han estado relacionadas con las obras de construcción" a lo largo de trece años.
13 años ·· El proyecto, el "mayor y más complejo" al que ha hecho frente Eisenman, arrancó de un concurso internacional en 1999, como recuerda el propio arquitecto.
Los mejores ·· Reconoce que para él ya fue un logro hacerse con el contrato en "una competición" en la que participaron "algunos de los mejores arquitectos del mundo".