Domingo 28.12.2008
Hemeroteca web
|
RSS
![]() |
| Patricia ante el pub en el edificio en que vive |
Patricia González es una joven madre de familia, con dos niños, que vive también en el núcleo duro de la zona de copas y movida en Monforte. Lo hace en un segundo piso en el que, pese a tener ventanales dobles y de rotura térmica, el ruido que genera el ocio nocturno de los fines de semana es insoportable y mucho más durante la época estival. "En ocasiones incluso los niños se despiertan asustados con pesadillas", relata. Patricia deja claro que no está en contra de la diversión de los jóvenes, de que la gente disfrute, "pero hay que tener un poco más de civismo", señala con cierto enfado, al referirse a aquellos jóvenes que se comportan como unos verdaderos bárbaros a la salida de los pubs de la calle de Duquesa de Alba. Cree que es necesario un mayor control policial de aquellos que cometen desmanes, de los incívicos ."Si la policía vigilase a los folloneros, se acabaría con buena parte del problema del ruido por la noche en la calle", no duda en afirmar. Al igual que su vecino y otros muchos en su misma situación en los centros de la movida gallega, además del ruido nocturno, tiene que soportar estoicamente los destrozos que causan los jóvenes bajo los efectos del alcohol. "A nosotros, el año pasado, nos rompieron a patadas los espejos retrovisores del coche ", cuenta. A esto "hay que añadir las vomiteras, vidrios rotos en la acera y los orines en la calle, un desmadre", apunta. Pese a que su madre regenta un pub en esta calle, no escatima críticas a la situación, precisando estar a favor de la marcha, "pero con control y sin desmanes".
