Domingo 28.12.2008
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| Vista general de la planta de Nostián, con cuatro biodigestores, zona de separación y vertederos |
Las plantas de Nostián, en A Coruña; y Servia, en Lousame, que apuestan por el compostaje, a diferencia de la de Sogama, en la que prima la valorización, a pesar de no estar al límite, no ofrecen la solución al problema de la gestión de residuos en la comunidad gallega.
La mancomunidad de municipios Serra do Barbanza, que ha apostado por la recogida selectiva y el compostaje, ha propuesto a la Consellería de Medio Ambiente la ampliación de la planta de Servia, en el municipio de Lousame, para incrementar el tratamiento hasta las 200.000 toneladas al año de las 30.000 actuales. El objetivo es ofrecer también el servicio a los municipios de la comarca de Santiago y a los del norte de la provincia de Pontevedra sin descartar llegar a un acuerdo de colaboración con Sogama, según ha anunciado el presidente de la entidad supramunicipal, Santiago Freire. La inversión de los trabajos a realizar supera los 6 millones.
El complejo medioambiental, gestionado en concesión por la firma FCC, procesa actualmente los residuos sólidos de nueve municipios: Lousame, Brión, Ames, Noia, Porto do Son, Muros, Rois, Carnota y Pontecesures. La pretensión de la mancomunidade es que se integren otros ayuntamientos como Teo, Padrón, Negreira, Oroso, Dodro o Valga. Sin embargo, existe un problema y es que la planta de compostaje no se podrá legalizar mientras no se llegue a un acuerdo con Unión Española de Explosivos para trasladar el polvorín que está situado en las inmediaciones del complejo. Hay una sentencia favorable a esta última que impediría ampliar el complejo ambiental hasta que no se cumpla. No obstante, Santiago Freire, que confía en que ambas firmas alcancen pronto un acuerdo con el fin de resolver este problema, ya ha ofrecido varias alternativas en su municipio de Lousame que aún no han cuajado.
En los próximos días, está previsto que visite la planta el secretario xeral de Calidade Ambiental, Justo de Benito, al que pedirán que incluya la propuesta de ampliación en el Plan de Residuos de Galicia. De paso, verá en qué consistirán las reformas y la viabilidad de las obras.
Por su parte, la planta de tratamiento de residuos de Albada, concesionaria del Ayuntamiento de A Coruña y ubicada en Nostián, recicla en la actualidad los residuos de la ciudad, Abegondo, Arteixo, Betanzos, Bergondo, Cambre, Culleredo, Abegondo, Oleiros y Sada. Fue rompedora en cuanto a innovación pero por ahora es un experimento inacabado.
Fruto del desastre ecológico de Bens, el Concello herculino buscó lo más novedoso en tecnología medioambiental, pero es hoy el día que aún no está satisfecho de su rendimiento, aunque cara al exterior la defienda como el proyecto más adecuado para reutilizar el porcentaje mayor de basura que otras, a pesar de admitir que sólo se recicla el 55% de la materia orgánica cuando la previsión inicial era del 72%.
Una cuestión importante, la económica, está a su favor ya que el coste de cada tonelada de residuos tratada en Nostián es de 44,38 euros por los 53,92 que le cuesta a Sogama. En ambas cantidades el IVA está incluido.
Pero para hacer viable su proyecto hubo que pactar, tras un año de negociación con Sogama, el intercambio de rechazos. Por ello desde el Ayuntamiento se insiste en que se tratan todos los residuos que llegan a la planta, y se informa que de las 192.000 toneladas anuales, unas 42.000 corresponden a materia orgánica, unas 122.000 a materia inorgánica, y el resto es lo que se recogen en los contenedores específicos de papel, cartón, vidrio, pilas y en los puntos limpios .
Cuestión de precio
La cuestión económica, está a favor de Nostián ya que el coste de cada tonelada de residuo tratado es de 44,38 euros frente a los 53,92 que le cuesta a Sogama. En ambas cantidades el IVA está incluido
