Domingo 28.12.2008
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Feijóo al más puro estilo Obama: mano derecha sobre el corazón, la izquierda saludando y banderas y gaiteiros a sus espaldas
FOTO: Mon
Alberto Núñez Feijóo arrancó ayer oficialmente su mandato, tras la promesa del cargo en un acto solemne en el Parlamento, con la voluntad de situar el galleguismo "como punto de encontro" de una sociedad que presenta "diferentes matices".
Cargado de "humildade persoal, pero tamén con toda a ambición colectiva", el nuevo presidente de la Xunta se presentó como "un galego máis" dispuestos a explotar el "galeguismo" que "nos une".
Pese a hacer hincapié en un ideario que "nace na cidadanía" y es expresión "do noso tempo", Feijóo dejó también muy claro su compromiso bilingüe, al utilizar el castellano para dirigirse primero en la Cámara autonómica a Manuel Chaves, vicepresidente tercero del Gobierno, que representó a la Administración central en la toma de posesión; y después en el primer acto público en la plaza del Obradoiro a los emigrantes.
El nuevo titular de la Xunta, que parafraseó al mindoniense universal Álvaro Cunqueiro y al padre del "galleguismo consciente" Ramón Piñeiro, remarcó, sin embargo, hasta tres veces en el Parlamento de Galicia su visión política al citar expresamente a España como "nación".
Con ese doble planteamiento flotando siempre en su fondo discursivo dejó patente que "no tocante ao que unha patria pide aos seus, ou se é, ou non se é" . "Eu quero ser", acudió de nuevo a Cunqueiro, para expresar que "con ser, sendo, estando, cumpro a primeira das miñas obrigas galegas, e sirvo a virtude de defender e amar a Galicia, a obriga de gardala viva para os que han de vir nos tempos; porque ben será que eles tamén a amen, defendan e garden, polos séculos dos séculos". Según dijo, el galleguismo que se siente partícipe del proyecto español y europeo y que tiene la expresión política en la autonomía consagrada en el Estatuto, debe garantizar la "unidade necesaria" en los tiempos de crisis, un hecho que será "a forza que nos faga superar todos os obstáculos desta nova etapa do noso camiño democrático".
Lágrimas y padres
Feijóo apostilló que hace la promesa cunqueiriana de "ser" un hombre que pertenece a una generación que abrió los ojos a la política al mismo tiempo que la autonomía abría las puertas a la esperanza de un tiempo mejor. Preso de la emoción y con las lágrimas a punto de brotarle de los ojos, agregó que su generación "puido formarse coma ningunha outra na historia de Galicia e de España grazas ao esforzo doutra xeneración, á dos nosos pais, que padeceron a penuria da postguerra".
El nuevo titular de la Xunta insistió en la necesidad de alcanzar "pactos" y "consenso" entre los grupos parlamentarios, pero también con los representantes "da plural sociedade civil galega" y puso otra vez encima de la mesa la lucha contra crisis económica, y la defensa de los servicios sociales de igualdad y bienestar y la financiación autonómica.

18.04.2009
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