Lunes 22.03.2010
| Actualizado 09.55
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La posibilidad que plantea la reforma de la Ley del Aborto presentada por el Comité de Expertos de que a partir de los 16 años no sea necesario el permiso paterno para someterse a una interrupción voluntaria del embarazo tampoco se salva de la polémica.
En Galicia, de las cuatrocientas mujeres de menos de 19 años que abortaron en 2007, diez tenían menos de 15 años, según los datos del Ministerio de Sanidad. Mujeres que, al menos en esas fechas, debían cumplir algunos de los requisitos que marca la actual regulación y que, en el caso de las menores, tuvieron que contar con el consentimiento por parte de sus padres.
Los firmantes de la llamada Declaración de Madrid, un millar de intelectuales entre los que según se ha publicado en varios medios se encuentran profesores y catedráticos de universidad gallegos como Pedro Serna, Pedro Rivas, Luis Cruz, José Miñones, Ángel Guerra y Antonio Carvajal-Rodríguez, consideran en su manifiesto que "el aborto es especialmente duro para una joven de 16-17 años", y añaden que "obligar a una joven a decidir sola a tan temprana edad es una irresponsabilidad y una forma clara de violencia contra la mujer".
Frente a ellos, la presidenta de la Asociación de Mulleres Progresistas Alba, Eva Castaño, explica que "ya se contempla la figura del menor maduro para otro tipo de intervenciones quirúrgicas" y, en todo caso, plantea que quizás sería interesante que se estudie en profundidad la figura del menor maduro.
Eduardo Yáñez, por su parte, recuerda que la Declaración Universal de los Derechos Humanos contempla los 14 años como la edad a partir de la que un menor puede mantener relaciones sexuales consentidas, y se pregunta qué hacer si no llega la asistencia sanitaria de anticoncepción y se produce un embarazo no deseado.