Lunes 08.03.2010
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| Antonio Costas y Silvia Albés en la casa de ésta en la localidad pontevedresa de Gondomar |
El de ayer fue de nuevo un día agitado para el patrón del Alakrana, Ricardo Blach, quien un día más se puso en contacto con varios medios de prensa escrita y televisiones con el permiso de los secuestradores, que en todo momento controlan las comunicaciones. Blach aseguró ayer que las condiciones a bordo han mejorado "un poco" y han disminuido las "agresiones y vejaciones" desde que se sabe que el Gobierno español estudia la posibilidad de extraditar a los dos piratas que permanecen detenidos en España. Pero urgió a que se adopte esta medida. "Ellos saben lo mismo que nosotros, se han quedado contentos al ver que van a enviar a sus compañeros para aquí y por eso han dejado de maltratarnos de momento, pero probablemente si la Audiencia Nacional dice que los piratas no vienen para aquí, empezarán a matarnos", alertó en declaraciones a Europa Press. "Suplico a las instituciones y al Gobierno que nos manden a los piratas para poder salir de este infierno", reiteró.
Blach explicó que el armador los llamó "muy temprano" desde Nairobi para decirles que, tras la reunión de ayer entre el primer ministro de Somalia y el embajador de España, se estudia la posibilidad de extraditar a los piratas detenidos en España. "La noticia nos ha venido de maravilla", confesó, porque así "han dejado por el momento los abusos, las palizas, los malos tratos y la agresividad terrible que tienen porque están todo el día drogados". No obstante, pese a que reconoció que la situación "parece más tranquila", advirtió de que aún la pasada noche empezaron a disparar con una ametralladora porque "había arrancado un motor auxiliar y como era un sonido desconocido para ellos pensaban que era un avión".
Los tripulantes han pedido a los "sobre 30 piratas" que están a bordo que dejen de tirar agua potable por la borda "y parece que lo respetan". Además, Ricardo Blach aseguró que tienen víveres, pero insistió en que "las instituciones tienen que ponerse de acuerdo y que vengan para aquí los piratas". "Si no, lo vamos a pasar muy mal", alertó.
En relación a los tres tripulantes que la semana pasada fueron desembarcados, el patrón del atunero dijo que está "prácticamente seguro" de que están a bordo, pero no le han permitido verlos. "Los piratas nos dicen: esos que están en tierra están mejor y no quieren volver. Nosotros les seguimos el juego", relató, pero reafirmó que "casi con seguridad están a bordo".
