Jueves 25.09.2008
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De confirmarse este dato avanzado del IPCA -que mide los precios de forma armonizada con el resto de países de la zona euro-, y si coincide con la tasa general de inflación (IPC) que se conocerá el 15 de abril, se trataría de la primera caída de precios desde hace 47 años, ya que los primeros datos homologables corresponden a 1962.
El vicepresidente segundo del Gobierno, Pedro Solbes, pidió que se dé a este dato la importancia que tiene, sin quitársela ni exagerarla, y volvió a descartar la deflación en España.
Así, según el secretario de Estado de Economía, David Vegara, el IPC seguirá registrando tasas negativas "hasta después del verano" por el efecto base del petróleo, lo que no significa, insistió, que haya deflación.
Señaló que la deflación supone una bajada "persistente y generalizada de los precios" y eso no va a ocurrir, porque cuando desaparezca el efecto base del petróleo las tasas del IPC dejarán de ser negativas. Añadió que la energía es un componente muy importante de la cesta de la compra española, y por eso afecta tanto la subida o la bajada de los precios del petróleo.
Con los cálculos de Vegara coinciden los expertos macroeconómicos consultados por Efe, que descartan que en España vaya haber deflación pese a reconocer que el dato avanzado ayer por el INE ha sorprendido a todos, ya que preveían que la tasa de inflación no fuese negativa hasta abril o mayo.
Para el analista del Instituto de Estudios Económicos (IEE) Gregorio Izquierdo, la caída de los precios hay que analizarla con "cautela" ya que, aunque responde a una "debilidad extrema" del consumo, la causa principal es el ajuste del precio del petróleo y de los alimentos, y auguró que a partir del verano se volverán a registrar tasas positivas.
María Jesús Fernández, de la Fundación de Cajas de Ahorros (Funcas), dijo que la caída de la demanda se ha "intensificado notablemente", y auguró tasas negativas hasta octubre.
El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, vaticinó ayer que la economía seguirá muy débil en 2009, para empezar a repuntar gradualmente en 2010, y sobre el comportamiento de los precios descartó totalmente el riesgo de deflación en la eurozona.
En una comparecencia ante el Parlamento Europeo (PE), Trichet explicó que, según muestran los últimos indicadores, la actividad económica en el área de la moneda única siguió deteriorándose en los primeros meses de 2009, después de la fuerte contracción registrada en el último trimestre de 2008 (1,5%).
Mirando más adelante, el BCE cree que "la demanda seguirá muy débil a lo largo de 2009, tanto a nivel global como en la zona del euro, para dar paso a una recuperación gradual en 2010".
Ayudas a la banca y estímulo fiscal
Trichet hizo hincapié en que la evolución dependerá del efecto de las ayudas públicas al sector bancario y de los planes de estímulo fiscal, pero advirtió de que la repercusión de las turbulencias financieras en la economía real puede ser aún más grave .
