Jueves 25.09.2008
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Frente al optismo de Zapatero, el realismo de Feijóo. El próximo presidente de la Xunta prometió ayer a los gallegos que no les contará mentiras piadosas. Porque "só asumindo a realidade poderá Galicia comezar a percorrer o que vai ser o duro camiño da recuperación da nosa economía". Luchar contra la crisis será su gran prioridad. Su discurso ayer ocupaba 48 páginas, y 24 fueron para analizar la situación económica y hacer propuestas. Feijóo propuso un plan estratégico de la economía para la legislatura y, como prioridad inmediata, un plan de choque con cinco puntos tras revisar los presupuestos: inversiones en infraestructuras, plan de vivienda que dé salida al stock actual, facilitar la financiación de las empresas, destinar recursos a la mejora del capital tecnológico y humano, y diálogo social con los sindicatos que permitan incentivar el empleo.
El plan de Feijóo pasa por la reactivación tanto de la actividad económica y del empleo, como del consumo. Y este segundo apartado requiere una rebaja fiscal que ayer concretó. Las rentas familiares inferiores a los 17.700 euros tendrán una rebaja en el tramo autonómico del IRPF del 8,2% que beneficiará a 600.000 personas. También suprimirá el impuesto de sucesiones y donaciones y reformará el de transmisiones patrimoniales para las familias numerosas de forma permanente y para los menores de 35 años del 7 al 4%.
Acuerdo con los agentes sociales. Feijóo negociará con sindicatos y patronal en los primeros cien días de gobierno un programa estratégico de competitividad empresarial.
Agencia independiente para I+D+i. Coordinará a investigadores, promotores, inversores y entidades públicas.
Otra Galicia Calidade. La imagen de Galicia que vendió Fraga será rediseñada, acorde con la nueva realidad.
Igape. Se reformará para facilitar la financiación.
Cajas de ahorro. Se reformará la ley para reforzar su independencia y profesionalidad.
Sectores estratégicos. En principio, la nueva Xunta estableció doce: automoción, naval, madera, mar, textil, tecnologías de la información y la comunicación, turismo, construcción, logística mar-tierra, piedras ornamentales, energía y agro-industrial.
Tributos. Se rebajará el IRPF, se suprimirá el impuesto de sucesiones y eformará el impuesto de transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados.
Medio Rural. Fomentará contratos homologados entre productores e industria. Primará el aprovechamiento de la biomasa y elaborará un plan lácteo hasta el año 2015, cuando concluye el régimen de cuotas.
Pesca. La Consellería de Mar tratará de mantener la pesca de gran altura y la exportación de los productos gallegos. Facilitará la instalación de nuevas plantas acuícolas.
Enerxía. Revisará el concurso eólico.
Comercio y Turismo. Redactará un plan contra la crisis en el comercio y convertirá el Xacobeo en un instrumento de recuperación económica.
Directrices de Ordenación del Territorio y Plan del Litoral. Aprobará estas dos normas claves en los primeros seis meses.
Rapidez en las áreas metropolitanas. Vigo será la primera y le seguirá A Coruña.
Desbloqueará los planes municipales. Impulsará la concreción de las normas urbanísticas de los ayuntamientos.
Plan de Residuos Sólidos. Redactará un nuevo marco en seis meses y construirá plantas que complementen la instalación de Sogama.
Ence. Trasladará la papelera a otro punto de la comarca de Pontevedra.
Plan hasta 2015. En los primeros cien días aprobará las actuaciones previstas en el Plan Galicia antes de 2013.
Transferencia de autopistas. Gestionará la vuelta a manos gallegas de las autovías del Atlántico y del tramo Santiago-Dozón de la comprendida entre Santiago y Ourense. Reformularán el diseño de la AP-9.
Agencia Galega de Estradas. Sustituirá a la dirección xeral de Obras, la Sociedade Pública de Investimento y Aceousa.
Consorcio de Transportes. Apostará por el transporte público y metropolitano. Lo integrarán la Xunta, los concellos, las diputaciones y el Ministerio de Fomento.
Fondos. El presupuesto en infraestructuras subirá del 0,85% al 1% del PIB.
Promoverá la austeridad. Como prometió durante la campaña, Núñez Feijóo simplificará la estructura de la Administración y tratará de ahorrar costes con un nuevo sistema de control de gastos.
Adelgaza la estructura. El nuevo Gobierno contará con un 25% menos de consellerías. En sus diez departamentos pasará de 52 altos cargos provinciales a cinco.
Nueva organización de la Xunta. Aprobará un proyecto de ley que defina, sistematice y regule el modelo organizativo del sector público.
Atención más ágil. Las nuevas tecnologías mejorarán la atención.
Mejores funcionarios. El nuevo Gobierno no olvidará la formación de los funcionarios.
