Domingo 21.03.2010
| Actualizado 16.33
Hemeroteca web
|
RSS
El último debate tiene como protagonistas, enfrentados, a la Iglesia católica y el Gobierno, después de que, desde la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Martínez Camino afirmase que se le negaría la comunión a todos aquellos que respalden la reforma de la ley del aborto que quiere sacar adelante el Ejecutivo de Zapatero. La aprobación a finales de septiembre en Consejo de Ministros de la denominada Ley de Salud Sexual y Reproductiva e Interrupción Voluntaria del Embarazo sacó también a la calle a entre uno y dos millones de manifestantes que, en Madrid, mostraron su oposición al proyecto, en proceso de tramitación parlamentaria trasrechazar el Congreso, este jueves, cuatro enmiendas a la totalidad.
En el documento, en el que se introdujeron modificaciones con respecto al propugnado en un principio, se mantiene el plazo de catorce semanas para poder abortar sin alegar justificación alguna y después de que la mujer haya recibido información, al menos tres días antes, sobre sus derechos y las ayudas que podría recibir si se decide por la maternidad. Recoge también la medida de rebajar la edad de decisión de los 18 a los 16 años, uno de los puntos que más revuelo ha causado. De todas formas, todavía se ha delimitado si la menor necesitará del consentimiento de los padres o, al menos, que sean informados. Sobrepasado el plazo de catorce semanas, las mujeres podrían someterse a un aborto hasta la semana veintidós en supuestos semejantes a los contemplados en la legislación actual, es decir, si está en riesgo la salud de la embarazada o se detectan anomalías graves en el feto. Para ello, deberá dar su visto bueno un comité de expertos. Cada comunidad contará al menos con uno. Al igual que en la ley hoy en día en vigor, y que se remonta a 1983, la reforma garantiza el derecho de toda mujer a abortar en un centro público y de forma gratuita. En 1985 se introdujo el artículo 417 bis para despenalizar el aborto en el Código Penal en los tres supuestos aceptados actualmente.