Domingo 12.02.2012
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Touriño, solo, con Caride cerca, mientras hablan Vázquez, izquierda, Fernández, Varela y Romeu. En el centro, Pedro Puy conversa con Feijóo en la cafetería. A la derecha, diputados del PSdeG compartiendo un café
FOTO: RAMÓN ESCUREDO
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| Anxo Quintana entra en el hemiciclo seguido de Carlos Aymerich FOTO: RAMÓN ESCUREDO |
"¿Por dónde salimos de aquí?".Las ganas por acercarse a Feijóo y estrechar su mano nublaron la orientación de un ex conselleiro durante la última Xunta de Fraga, a pesar de haber recorrido sus pasillos. Después de cuatro años regresó al Parlamento el día en que un popular pronunciaba de nuevo un discurso de investidura. No fue el único.
Quizás se encontraba aturdido por los movimientos que muchos de los invitados realizaban frente a las escaleras del hemiciclo para poder tocar al líder y dejarse ver. En la marabunta nadie quería quedarse sin el saludo de un Feijóo que repartía abrazos y agradecimientos, deteniéndose en aquellos hombres de su máxima confianza, como Carlos Negreira, Xosé Manuel Barreiro o Rafael Louzán. Tras saludar a éste, preguntó: "¿Baltar se ha ido ya?". "Sí", respondió el hijo del presidente de la Diputación ourensena, Xosé Manuel Baltar Blanco.
El bullicio de estos minutos, cuyo eco entorpecía ligeramente las intervenciones de los portavoces parlamentarios ante la prensa, constrastó con la quietud que presidió el discurso de Feijóo. Salió a escena el futuro presidente y sólo los aplausos de sus colegas, más de dos docenas, lo interrumpieron. En el hemiciclo, fue consciente de a quién dirigirse y clavó en varias ocasiones su mirada en Emilio Pérez Touriño, que siguió en silencio sus palabras desde los sillones azules de la primera fila reservadas para los miembros de la Xunta.
Su entrada ilustró el cambio que un escaño puede provocar ya no sólo en la gestión política, sino en el lugar que uno ocupa para el resto. Accedió a su lugar de los últimos y apenas recibió un par de gestos de los suyos. Durante unos instantes, el líder, el presidente del cambio, se encontró solo, con el recuerdo de otros tiempos.
Anxo Quintana se mantuvo ausente durante la sesión, aunque abandonó su ensimismamiento para reírse y mover la cabeza de forma resignada al escuchar a Feijóo hablar de su rebaja fiscal.
El pleno registró menos movimiento y visitas que durante la toma de posesión de los diputados. Se habían cursado 200 invitaciones, pero en la tribuna había muchos huecos. Casi todos los rostros estaban vinculados al PP. De la Xunta o de alguno de los miembros del bipartito, no había rastro.
Por momentos, se registraba más movimiento entre los cien periodistas que cubrían el acontecimiento que entre los visitantes.
La cafetería escenificó también el cambio político, en un ambiente relajado que comenzó, minutos antes de las diez de la mañana, con un café compartido por la mayor parte de los diputados socialistas, a excepción de Touriño, y concluyó con los victoriosos populares copando todo el lugar después del discurso, intercambiando las sonrisas que iluminaban la cara de algunos diputados. Hasta allí se acercó Feijóo para compartir alguna confidencia con la presidenta de la Cámara, Pilar Rojo, y un café con Pedro Puy, uno de los pesos pesados de su grupo
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| Miras Portugal, Carmen Gámir, Delgado, Barreiro, Albor y De Mesa |
Fernández Albor fue el más madrugador
La tribuna de invitados fue coto de populares. El primero en llegar fue el ex presidente de la Xunta, Gerardo Fernández Albor, en cuya fila se sentaron Xosé Manuel Barreiro, Dositeo Rodríguez, Arsenio Fernández de Mesa, el alcalde de Ribeira, Xosé Luis Torres Colomer, el ex conselleiro Aurelio Miras Portugal y la pareja de Feijóo, Carmen Gámir. En el otro lado de la tribuna, unos clásicos que no se pierden estas citas y que han resultado claves para Feijóo: los presidente de las Diputaciones de Pontevedra y Ourense, Rafael Louzán y Xosé Luís Baltar. También acudieron los ex conselleiros de Economía, Xosé Antonio Orza, y Sanidade, José Manuel González, el diputado en el Congreso Celso Delgado, el ex diputado Roberto Castro, las ediles populares en el ayuntamiento de A Coruña Pilar Farjas, Carmen Hervadas y Esther González, y José Manuel Castelao Bragaña.
