Miércoles 08.02.2012
| Actualizado 18.39
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| Agentes de la Guardia Civil en la entrada de la sucursal de Banesto, rúa Cachurra, ayer por la mañana |
Imagínese salir de casa a las siete y media de la mañana y desayunar el cañón de una pistola. Pues este fue sólo el preludio de la, a todas luces, jornada laboral más dura en la vida de uno de los tres empleados de Banesto en Negreira, sucursal que era desvalijada apenas media hora después. Los dos amigos de lo ajeno -uno de ellos con marcado acento extranjero- que esperaban al bancario en el umbral de su domicilio de Os Tilos (Teo) le obligaron a trasladarlos a la capital barcalesa para, una vez en la entidad, retener a la plantilla y hacerse con un jugoso botín que ronda los 90.000 euros en apenas diez minutos de trabajo.
De esta forma, y con argumentos de peso -y plomo- coaccionaban al empleado para que los llevase en su Picanto a Negreira. Las pesquisas policiales apuntan a que no se trata de una banda de moinos cualquiera, toda vez que el seguimiento previo debió de ser minucioso: sabían qué bancario tenía la llave de la sucursal, dónde vivía, que viajaba solo y que en la sucursal les esperaba un buen botín. Así, como corroboran los vecinos de la barcalesa rúa Cachurra (donde se ubica la sucursal, en pleno centro de la villa), "o día anterior estivo o camión blindado de reparto, e algo debían cheirar os ladróns". Completado el recorrido - apenas 25 kilómetros- entre Os Tilos y el lugar del robo, secuestrado y ladrones entraban en la oficina sin despertar sospechas entre la vecindad... porque a esa hora ya llevaba abierto un rato el bar Chapi, sito frente al Banesto, y la Policía Municipal estaba también de servicio. La discrección fue, a juicio de todos, la clave del golpe.
Una vez dentro, los dos cacos caracterizados con gafas, guantes, gorras y cuellos en alto, sólo tuvieron que aguardar que llegaran los dos compañeros del secuestrado, obligándolos a pasar a la cámara donde está la caja fuerte y las tripas del cajero. Sabían que el depósito de caudales tiene retardo de apertura, por lo que aguardaron con calma los 10 minutos de rigor. Cae de cajón que nadie pudo hacer nada, porque la pistola y el revolver que portaban los chorizos no dejaron margen a heroísmos. Huida en el mismo turismo del sufrido empleado, y carretera hacia el siguiente golpe.
. mmanteiga@elcorreogallego.es
Historial previo y hallazgo del coche en Brión
Pocas horas pasaron desde el robo en Negreira hasta que las fuerzas del orden daban con el Kia Picanto (propiedad del empleado de Banesto que secuestraron) en una pista de Brión. Precisamente, el turismo aparecía no muy lejos de donde fueron hallados hace varias semanas otros vehículos supuestamente utilizados en el atraco a una gasolinera padronesa y a un súper de la villa rianxeira.
Las pesquisas pasan ahora por buscar pistas en el citado automóvil sustraído y en la zona donde lo abandonaron, además de revisar las grabaciones de seguridad de las sucursales de Negreira, ya que el seguimiento previo debió ser prolongado. Los cacos, del mismo modo, podrían ser ambos extranjeros .
Amenazas contra los familiares
·· No sólo se valieron de armas cortas los cacos ayer en Negreira. También amenazaron a los tres empleados del Banesto con tomar represalias contra sus familias si hacían algo raro. El suceso era la comidilla de la capital barcalesa.
"Vaia despliegue policial!, pensei"
·· Uno de los vecinos que reside en el propio inmueble que alberga la sede de Banesto aseguraba que, al filo de las 08.30 horas, ya se concentraban varios coches patrulla de la Guardia Civil en la Cachurra. "Vaia despliegue policíal!", narraba sin imaginar la causa.
Un helicóptero 'toma' los cielos
·· Pasadas las diez de la mañana, un helicóptero de la Benemérita recorría A Barcala para buscar el turismo sustraído o cualquier pista de los atracadores en su huida. Los vuelos sobre la villa fueron muy comentados por los lugareños .
