Jueves 25.09.2008
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| César y Dorka, inmigrantes de la República Dominicana que residen en Monforte desde hace un año |
César Guerrero y Dorka Cuevas son dos de los más de 3.000 dominicanos que residen en Galicia, según las cifras oficiales del INE. Como la mayoría de sus compatriotas llegaron aquí en busca de un futuro mejor, atraídos por el bum de la economía española. Pero las circunstancias económicas que vive España han hecho verles que aquí los perros no se atan con longanizas.
César y Dorka, una joven pareja con dos hijos, residen en la localidad lucense de Monforte de Lemos desde hace un año escaso. Reconocen que se vinieron a España, al igual que muchos otros compatriotas, a la "búsqueda de una vida mejor, de un futuro". Sin embargo, a día de hoy, César reconoce que las expectativas que traían no se cumplieron "y salir adelante resulta más duro y complicado de lo creíamos".
Dorka, con 35 años, fue la primera en llegar con contrato de trabajo a España, merced a un convenio suscrito con el país caribeño. Como asistenta del hogar tuvo ocupación, primero en Ourense, y luego en Vilagarcía. Finalmente, recaló en la capital de Lemos, donde consiguió empleo como camarera. Cuando creía que las cosas iban por buen camino, en virtud del reagrupamiento familiar, César, su pareja, con los dos niños que tienen, se vino para Galicia. Pero los planes ideados no salieron como habían calculado. Él todavía no ha conseguido trabajo y Dorka se ha quedado sin el suyo, ya que el contrato que tenía le venció hace un par de semanas y no le renovaron.
Dorka no tiene derecho a prestación por desempleo, con lo que la situación de la familia no es nada esperanzadora. Sin embargo, Dorka y César no se rinden y aseguran "seguiremos buscando trabajo, no importa en lo que sea, cualquier empleo digno nos vendría muy bien en la situación que estamos". César, con cierta amargura en el tono de su voz, cuenta: "Dejé todo lo que tenía, vendí el coche, deshice el hogar y me vine con los niños para estar con mi compañera y ahora la situación no marca nada bien".
Atados por los niños
Ambos explican que se plantearon el retornar a su tierra o bien irse a otra población de España en la que haya más oportunidades de trabajo que en Monforte, aunque saben que, debido a la crisis actual, no está fácil el lograr un empleo. "Si estuviésemos solos, sin los pequeños, nos marcharíamos", aseguran.
Pero pese a todo, reconocen "de vivir con apuros, preferimos seguir aquí, por el futuro de nuestros hijos, ya que la educación y la sanidad de acá es mucho mejor que la de nuestro país y eso nos ofrece unas garantías que allá no tendríamos".
César y Dorka atraviesan una circunstancia difícil, similar a la de muchos otros extranjeros residentes en Galicia, que debido a la crisis han perdido su trabajo y han visto como su sueño dorado de prosperidad y de una vida mejor se venía abajo. Pese a todo no se rinden y confían en superar este bache que les tocó en suerte.
