Jueves 25.09.2008
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Presentadas en su día por el Gobierno bipartito como un instrumento esencial para mejorar la calidad de las viviendas, las Normas do Hábitat, desde el comienzo de su redacción, lejos de contentar a la mayoría despertaron reacciones en su contra por parte de todos los sectores relacionados con el ámbito de la construcción y rehabilitación de viviendas.
El actual Ejecutivo gallego, haciendo suyas las quejas, se comprometió a modificar el decreto aprobado en diciembre de 2007 por los socios nacionalistas y socialistas en el Gobierno en aquel entonces. Y ahora, a cinco meses de la llegada del gabinete de Feijóo a la Xunta, ya está listo el nuevo texto. Así, las futuras normas do hábitat de Galicia supondrán un tijeretazo a las diseñadas por la ex conselleira de Vivenda, la nacionalista Teresa Táboas, actual diputada en el Parlamento gallego y arquitecta de profesión.
La Administración autonómica justifica el rechazo despertado por el decreto del Bipartito en que estas normas "confundían lujo con calidad", estableciendo unos estándares "excesivos" y apartándose de los que razonablemente deben ser considerados como "mínimos aceptables para las viviendas". Esta normativa "no tenía en cuenta la excesiva carga económica" que dichos estándares implicaban para los futuros compradores de las viviendas, según reza en el documento de trabajo de la Xunta.
También señala que el hábital diseñado por Táboas buscaba un "protagonismo exagerado" al legislar, y endurecer en muchos casos, aspectos ya regulados, generando "contradicciones", imposibilidad de materialización y problemas de inseguridad jurídica, además de invadir competencias en el ámbito municipal.
Todos estos motivos son razones de peso para la Xunta de Feijóo para proceder a la modificación de las actuales Normas do Hábitat. Los cambios que se producirán son, entre otras cuestiones, las que siguen:
1) Los concellos decidirán sobre orientación y fachadas
Las exigencias de orientación de la edificación, que fijaban la iluminación natural de la vivienda, dejarán de ser una pesadilla para promotores, constructores y también particulares que, en muchos casos, convertían suculentos solares en terrenos sin posibilidades de urbanizar. Con la nueva normativa, la orientación, el diseño, así como las cuestiones relativas a la calidad ambiental y composición de las fachadas de los edificios, vuelven a ser competencia del planeamiento municipal.
2) Los bajocubierta se podrán habilitar con ventanas
La imposibilidad de acondicionar las plantas bajocubierta desaparecerá a partir de la entrada en vigor de la nueva legislación que prepara el Gobierno gallego. La práctica habitual de instalar ventanas bajo el tejado se podrá hacer, aunque la norma establecerá unas mínimas condiciones de iluminación y vistas.
3) Desaparece la obligación de los patios tendederos
La reforma que acometerá la Xunta hace desaparecer la obligación de construir patios tendederos que, en opinión de técnicos de la Xunta, encarecen la construcción y darían un mínimo servicio dado sus reducidas dimensiones. En su lugar, el nuevo texto exigirá una zona para el mismo fin pero dentro de la vivienda y de dimensiones mayores.
4) Eliminación de todo lo que recoge el Código Ético
Las Normas do Hábitat diseñadas por la Consellería de Vivenda que dirigió Táboas introdujeron exigencias que ya están contempladas en el Código Ético de Edificación -normativa de ámbito estatal, puesta en marcha por el Gobierno de Zapatero- e incluso las endureció. Ahora, la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas eliminará la alusión a ellas. Entre otros asuntos, aquellas relacionadas con el ahorro energético.
5) Regreso a la tradición en puertas y ventanas
Ya no será necesario instalar las ventanas a 40 centímetros del suelo o que las puertas permitan pasar holgadamente a jugadores de baloncesto, ya que la altura fijada es de 2,20 metros. Las exigencias que fijará la Administración gallega volverán a permitir distintas ubicaciones de las ventanas siempre que se cumplan los criterios de iluminación, y consentirán que las puertas tengan la altura estándar de 2,03 metros.
6) Agilización en la rehabilitación de viviendas
Los trabajos de rehabilitación de viviendas se complicaron en exceso con las normas que pronto serán cambiadas. Según la Xunta, el régimen de excepcionalidad las demoraba seis meses y más dado que tenían que intervenir, a tres bandas, concello, Patrimonio y Vivenda. El cambio devolverá al concello la gestión directa en rehabilitación.
7) Salones libres para pisos de más de 4 dormitorios
Las medidas de superficie útil de las viviendas quedarán prácticamente igual, excepto en el caso de los pisos de más de cuatro habitaciones para los que no será obligatorio que el tamaño de su salón aumente en las mismas proporciones. No obstante, el sistema de medición cambiará, teniendo en cuenta pilares del edificio, por ejemplo. Los pasillos serán también similares y se refuerzan cuestiones relacionadas con la movilidad.
. mnogueira@elcorreogallego.es
