Miércoles 19.06.2013
| Actualizado 13.28
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Escéptico e irreverente, James Randi, uno de los más reputados ilusionistas del mundo, pisaba ayer las calles de Santiago en su primer viaje a Galicia, poco antes de la conferencia-espectáculo que, acompañado por la neurocientífica gallega Susana Martínez-Conde, ofreció en la Cidade da Cultura. Durante noventa minutos Martínez-Conde y Randi llevaron al escenario del Gaiás la esencia de un encuentro, Neuromagic 2011, que durante esta semana, en la Illa de San Simón, confronta la ideas y experiencias de magos y neurocientíficos. Interactuando en todo momento con el público, la neurobióloga y el ilusionista dejaron patente como los magos manipulan la atención del público, desviando sus miradas y manipulando su percepción de las cosas, todas ellas lecciones que los investigadores del cerebro humano aplican con éxito en sus estudios sobre el deterioro cognitivo, los procesos de aprendizaje y de pérdida de memoria.
Considerado un icono mundial de la lucha contra los fraudes paranormales, Randi, de 82 años, saltó a la fama a nivel internacional por su ataque a las creencias populares en lo paranormal, a los supuestos poderes sobrenaturales de los llamados metapsíquicos. Ha investigado las pretensiones de cientos de mentalistas, desmontando algunos de los más conocidos fraudes y se ha convertido durante tres décadas en el azote del célebre mentalista Uri Geller, al que incluso llegó a retar públicamente desmontando sus trucos en un famoso documental, titulado Más allá de la ciencia.
Tal es el empeño de Randi en la lucha contra los fraudes que a través de su fundación educativa, creada en 1996, ofrece un premio de un millón de dólares a cualquiera que sea capaz de demostrar cualidades paranormales en condiciones controladas. Los años pasan y el premio sigue sin tener dueño.
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