ALCALDE DE PORTO DO SON, cuyo tesón y su buen son consiguieron que la Xunta al final reaccionara y declarase el castro de Baroña Bien de Interés Cultural, medida que impedirá que uno de los enclaves gallegos con más valor histórico siga arruinándose ante la mirada pasota de las administraciones. En otros lugares de la vieja Europa, ese mismo castro estaría cuidado como oro en paño, pero aquí somos como somos.