Lunes 20.04.2009
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No hace falta decir que el Santiago dominicano lleva su nombre en honor de Santiago de Compostela, como el Santiago de Chile, el Santiago de Cuba y todos los Santiagos que en el mundo hay. Se cuenta que sus fundadores fueron treinta caballeros de la Orden de Santiago el Mayor, lo que explicaría su nombre completo. La ciudad cuenta con tradición estudiantil, aunque no tiene una universidad, sino varias. Su catedral está dedicada, naturalmente, al Apóstol Santiago.
Por la tradición jacobea de la República Dominicana, ha sido un acierto, pues, que la Orden de Caballeros y Damas del Camino de Santiago decidiera dedicar los actos de estos días a la querida Quisqueya, que es el otro nombre por el que los nativos, los quisqueyanos o dominicanos, nombran a su país.
Saludamos la presencia en Galicia del vicepresidente de la nación, doctor Rafael Alburquerque de Castro, cuyo segundo apellido, como muy bien apuntó el abogado Manuel Martín Gómez, lo hace de la familia. Y la del académico Manuel García Arévalo, ministro de Industria y Comercio. Están en su casa.
Rafael Alburquerque
El vicepresidente de la República Dominicana, Rafael Alburquerque de Castro, es un reconocido jurista, especializado en Derecho del Trabajo, que se doctoró con un magna cum laude en su país y amplió estudios en París, Estrasburgo y La Haya. Autor de varios libros jurídicos, pertenece al Partido de la Liberación Dominicana, en el poder, y al equipo más íntimo de colaboradores del presidente Leonel Fernández, por tres veces ganador de las elecciones.
Sara Louraço
El grupo Luar na Lubre actúa hoy en Redondela, lo que es una buena noticia para los seguidores de Sara Louraço, Bieito Romero y los demás, que no tienen muchas oportunidades de verles en Galicia. Menos mal que gozan de reconocimiento en otras latitudes. El jueves 28 se presentarán en Íllora, Granada, y, al día siguiente, en el castillo de Santa Catalina, en Cádiz. Y no hay dos sin tres: el 30 ofrecerán un recital en Chiclana de Segura, Jaén.
Manuel Sirera
La crisis afecta a todos los sectores y el artístico no podía ser una excepción. Cada día hay más páginas de cantantes en Internet con el apartado de actuaciones en blanco. No es el caso del popular tenor vigués Manuel Sirera, quien, un verano más, va a ser fiel a su cita con Marbella. Diez años lleva ya participando en los llamados conciertos en La Muralla y tanto la Fundación Banús como el ayuntamiento marbellí siguen apostando por su arte.
