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Canciones para celebrar el Día del Trabajador

El tema del trabajo siempre ha estado presente en la música, con canciones que lo ensalzan, critican sus condiciones o directamente exigen abolirlo en favor del ocio.

J.L. GARCÍA / D. GALLARDO  | 30.04.2017 
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Este lunes 1 de mayo se celebra en todo el mundo el Día Internacional de los Trabajadores, que conmemora la matanza de obreros en Estados Unidos en 1886, mientras reclamaban una disminución de la jornada laboral a ocho horas diarias. Es desde entonces un día de reivindicación para los trabajadores en general y el sindicalismo en particular, desde que el Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional (París, 1889), lo estableciera como jornada de lucha reivindicativa y de homenaje a los mencionados Mártires de Chicago.

A continuación seleccionamos una decena de composiciones de artistas variopintos para poner banda sonora al día del orgullo obrero.

JOHN LENNON: WORKING CLASS HERO.
El ya ex-Beatle debutó en solitario en 1970 con un álbum titulado Plastic Ono Band que contenía este himno de protesta al más puro estilo de la tradición folk estadounidense. Lennon describe la opresión sufrida desde la cuna sólo por pertenecer a una familia de clase trabajadora, como aquella a la que pertenecía el ex-Beatle en Liverpool: “Tan pronto como naces te hacen sentir pequeño”. “Todavía te dicen que hay sitio en la cima, pero primero debes aprender cómo sonreír cuando matas, si quieres ser como los tipos de la colina. Ser un héroe de clase trabajadora es algo a lo que aspirar”, canta en esta controvertida composición, tan alejada de los clásicos pop de sus primeros años.

BRUCE SPRINGSTEEN: FACTORY.
El rockero de New Jersey es un perfecto relator de historias, entre las que no faltan las de incansables trabajadores atrapados por vidas tan opresivas como monótonas. Esa matadora rutina es la de Factory, canción de Darkness on the edge of town (1978): “Temprano en la mañana suena el silbato de fábrica, el hombre se levanta de la cama y se pone su ropa, el hombre toma su almuerzo, sale a la luz por la mañana. Es el trabajo, el trabajo, sólo la vida laboral”.

Chico Buarque: Vai trabalhar, vagabundo. Uno de los grandes cantautores de la música brasileña critica en esta canción la omnipresencia del trabajo en la vida, a la que puede dejar vacía. Con una bella mezcla de poesía e ironía, dice: “Prepara tu documento, sella tu corazón, no pierdas ni un momento”. “Entrégate, púdrete, ve a trabajar”.

BOB DYLAN: WORKING MAN BLUES.
“El poder adquisitivo del proletariado se ha venido abajo, el dinero se ha vuelto superficial y débil”, sentencia un clarividente Bob Dylan en Working man blues, tema perteneciente a su aclamado disco de 2006 Modern Times. Tan visionario parecía Dylan, que terminó envuelto en una polémica por esta canción, que contiene versos casi idénticos a otros del poeta romano Ovidio. Moraleja: los tiempos modernos no son estos.

RUSH: WORKING MAN.
La canción de 1974 con la que la longeva banda canadiense logró su primer contrato discográfico vuelve a mostrar la elocuencia del hombre que lo da todo por el trabajo: “Me levanto a las siete y entro a trabajar a las nueve. No tengo tiempo para vivir, sí, estoy trabajando todo el tiempo. Me parece que podría vivir mi vida mucho mejor. Supongo que por eso me llaman working man.

RAMONES: 9 TO 5 WORLD.
Los Ramones no eran una banda normal porque no estaba integrada por personas normales. O al menos sabían que no querían serlo y por eso cantaban cosas como “no quiero ser un fiambre de trabajo, perder mi identidad. Porque cuando se trata de trabajar de 9 a 5, no, no hay lugar para mí. No es realidad para mí”. Y el caso es que el mensaje termina siendo optimista y alentador, porque la melodía y el tiempo de la canción es optimista y alentador. Seguramente esa sea la actitud.

SKA-P: EL VALS DEL OBRERO.
“Orgulloso de estar entre el proletariado, es difícil llegar a fin de mes y tener que sudar y sudar ‘pa’ ganar nuestro pan”, comienza esta canción de 1996 de la banda vallecana antes de adentrarse en su festivo estribillo: “Este es mi sitio, ésta es mi gente, somos obreros, la clase preferente. Por eso, hermano proletario, con orgullo yo te canto esta canción, somos la revolución”.

REVOLVER: EL DORADO.
Un fan del rock de autor americano como Carlos Goñi, también intenso relator de historias, reflexiona en El Dorado sobre las durezas del día a día laboral: “He pasado mil años viendo como mi madre trabajaba y llegaba a casa siempre tarde, una vez y otra vez treinta días al mes. Cada noche después de estar yo acostado, la sentía abrir la puerta de mi cuarto, cambió el verme crecer por comer a diario, por comer a diario”.

BON JOVI: WORK FOR THE WORKING MAN. 
El segundo rockero más famoso de New Jersey también tiene preocupaciones sociales y plasma en esta canción el desafío vital de un hombre que tiene que tirar del carro como sea: “Bolsillos vacíos llenos de preocupación, tuve que conseguir dos trabajos y fue lo suficientemente difícil aguantarlo. Pero con la gracia de Dios lo estamos atravesando, sólo sé que sé cómo hacerlo, soy el único que va a mirar a mi familia a los ojos, Día tras día, noche tras noche”.

RAPHAEL: LA CANCIÓN DEL TRABAJO.
Adaptación de Raphael y Manuel Alejandro en 1966 del clásico del ska de Cannoball Adderley. Así les quedó su revisión de The work song, con una letra de lo más elocuente: “El trabajo nace con la persona, va grabado sobre su piel y ya siempre le acompaña, como el amigo más fiel. Trabajar con nieve y con frío, con la fe del que ha de triunfar, porque el agua que lleva el río no regresa nunca del mar”.

Atahualpa Yupanqui: El arriero.
“Las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas”, dice esta canción del cantautor argentino Atahualpa Yupanqui, uno de los mayores exponentes de la música folclórica del país sudamericano en el siglo XX. En ella cuenta los padecimientos de los arrieros que llevaban el ganado de un sitio a otro a grandes distancias, enfrentando las inclemencias del tiempo y las dificultades del paisaje, por encargo de los acomodados dueños de las tierras.

Donna Summer: SHE WORKS HARD FOR THE MONEY.
Hablar de trabajo y música y no mencionar éste clásico de Donna Summer sería dejar incompleta esta personal selección. La diva disco homenajeó a las mujeres trabajadoras sin perder de vista ni sus raíces ni a su público en este hit que, en nuestro país, llegó al número uno de las listas. Imposible no tararear con brío este conocido himno dance que habla de una camarera que tiene que desempeñar dos trabajos para poder llegar a fin de mes. Real como la vida misma.

THE Clash: CAREER OPPORTUNITIES.
Una de las grandes canciones sobre el desempleo y la situación de la juventud. Escrita por Joe Strummer y Mick Jones en 1977 para su primer álbum, golpea sin piedad contra el momento social y político que atravesaba Inglaterra en aquellos años. Su profusa descripción de puestos de trabajo de escaso interés disponibles es digna de mención. Un gran tema punk por parte de uno de los grupos más combativos que han poblado el panorama musical.

LUIS AGUILÉ: ES UNA LATA EL TRABAJAR.
El peculiar artista argentino afincado en España desde 1963 y que nos dejó hace pocos años imprimía su particular humor a las canciones que interpretaba. Su visión optimista de la vida era contagiosa y, en aquellos tiempos de televisión primigenia era un gusto encontrarse con tipos como Luis Aguilé. En La vida pasa felizmente (Es una lata el trabajar) el bonaerense cantaba a la pereza y a las bondades de la vida que pasan de largo sin darnos cuenta por culpa del trabajo. Irrefutable y tarareable cien por cien.

VÍCTOR JARA: CUANDO VOY AL TRABAJO.
“Cuando voy al trabajo pienso en ti, por las calles del barrio pienso en ti, cuando miro los rostros tras el vidrio empañado sin saber quiénes son, dónde van”, cantaba Víctor Jara en 1973 con una dura emotividad que se tornaba en ilusión con la vuelta al hogar: “Cuando llego a la casa estás ahí y amarramos los sueños... Laborando el comienzo de una historia sin saber el fin”. El tema recorre una jornada laboral en la que siempre está presente una mujer con la que “amarramos los sueños”. No hay mejor epílogo.