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Una novela de Joseph Roth, la mitad anímica de Stefan Zweig, sobre la figura/mito de Napoleón

20.08.2017 
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Joseph Roth fue uno de los tipos más raros que dió el siglo XX. En Ostende 1936, el verano de la amistad, el jefe del Frankfurter Allgemeine Zeitung (a la sazón, el mejor suplemento semanal del mundo), Volker Weidermann, nos cuenta largo y tendido sobre dos asuntos: lo que supuso esa ciudad flamenca en ese momento exacto para los exiliados de cierto nivel intelectual, y sobre la íntima amistad entre Stefan Zweig y el raro Joseph Roth. Ese libro es interesantísimo, y les convendría a ustedes en tanto en cuanto es un retrato panorámico de la grandeza y la lucidez. Pues bien. Esa amistad se fortalece día a día entre los dos gigantes de las letras. Los dos escriben habitualmente juntos, en un café, donde son observados por sus respectivas amantes (la de Zweig, su propia secretaria; la de Roth, una alemana, la única no judía del grupo allí en Ostende, pero que ha tenido que desaparecer de Alemania porque sus libros han sido prohibidos por los nazis, fundamentalmente por ser feminista radical). Se critican, se corrigen, y –y aquí viene lo bueno–, se intercambian incluso textos. Es exactamente ahí adonde queríamos ir a parar. Los cien días, editado ahora por Pasos Perdidos, trata sobre la vuelta de Napoleón del exilio de Elba. Ha dejado de ser un Dios, nos dice Roth. El autor quiere retratarlo ahí, humanizado, analizando el pensamiento del personaje que fue uno de los grandes ídolos de masas de todos los tiempos, arquetipo de héroe grandioso, admirado, por ejemplo, por Ludwig Van Beethoven, que le dedica su Tercera Sinfonía, y cuya dedicatoria destroza (en la partitura original) en cuanto se autoproclama Emperador. Es una vuelta a la tierra del dios. Es un ser derrotado, finiquitado para sí mismo, aunque no para las masas que siguen vitoreándolo. Algo que el corso observa y piensa: ese al que alaban no soy yo. Ya no. Pues bien: eso es Los cien días. Pero, ¿no les suena de algo el tema? Naturalmente. Es Napoleón, precisamente, otro de los protagonistas de Momentos estelares de la Humanidad, de Zweig. Los dos libros han sido gestados en paralelo por los dos geniales amigos...