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Mi querida babel, un mantra del siglo XXI

Son historias de la radio. de la buena. de la que sigue conectando a muchos miles de personas, como pasó antaño. mundo babel, de radio 3, dirigido por juan pablo silvestre, es un modelo de hoy. y ya tiene libro

TEXTO XURXO FERNÁNDEZ   | 15.02.2015 
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Hubo quien pensó, hace tres décadas, que la Radio iniciaba su decadencia. En ese momento, la Televisión, como medio, arremetía con una fuerza imparable. Su inmediatez se ponía de manifiesto. Obligaba a la prensa escrita a replantearse su papel testimonial, hasta el punto de que algunos periódicos, como el Reporter italiano, ya confesaban bajo la mancheta su intencionalidad: Periódico post televisivo. Las noticias más frescas parecían surgir exclusivamente de la pequeña pantalla (la detención del Vaquilla, retransmitida en directo por TV3, e inmediatamente volcada al mundo entero, catapultó a la legalidad a ese medio hasta entonces prohibido). Afortunadamente, el transistor que algunos desplazaban desde la mesilla de noche (José María García dictaba su inmenso poder en las horas brujas) a los puestos de trabajo, comenzó a cumplir un deber cívico de proporciones épicas. Así, pudieron enterarse de primera mano de seísmos como el del 23F.


Los Reyes de las ondas

Sería largo, y tal vez inútil, reseñar la lista completa de los que, desde los años ochenta hasta ahora, supieron renovar el panorama radiofónico peninsular. Y si en Portugal, por ejemplo, hay un nombre claro que es Rádio Renascença (curioso que allí los revolucionarios funcionaran en los momentos cumbre, como el inicio de la Revolução dos Cravos, con el himno Grândola Vila Morena incluido, bajo el epígrafe de Emissora Católica Portuguesa), en España hubo varios focos, o faros, o luminarias...

Pero, ¿hay alguna emisora que haya destacado por encima de cualquier otra?. Pues sí. Con toda seguridad, ese papel lo asumió Radio 3, de Radio Nacional de España.

Hoy ya no está Ramón Trecet, naturalmente. Ni Carlos Tena, evidentemente. Ni siquiera subsiste un programa llamado Carne Cruda (el de Javier Gallego), obviamente.

¿Por qué? Pues señores: sería, nuevamente, largo, y tal vez inútil (¿o no?), explicarlo.

LAS JOYAS DE LA CORONA

Pero hay maravillas incontestables en esta Radio 3 contemporánea. El del amigo Cifu (El Padrino del Jazz) sería uno de los referentes ineludibles. Otro, claro, el de Juan de Pablos. Etcétera.

Pero hay uno que produce instantáneamente una sensación de plenitud, de gozo intenso e íntimo, que tiene propiedades que uno calificaría de medicinales. Es Mundo Babel, de un mago llamado Juan Pablo Silvestre. Un personaje riquísimo de matices, complejo y enormemente creativo.

Si hubiese que resumir brevemente cuáles son las cualidades esenciales del programa, uno diría que dos: la pasión y la sugestión (la capacidad de hacer soñar). Las mismas que contagia el volumen que ahora ha fructificado. Un libro/objeto realmente imprescindible, y que lleva el nombre de Mi querida Babel...