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Un viaje cultural y gastronómico por Galicia

UN RECORRIDO POR LA GEOGRAFÍA GALLEGA EN BUSCA DE NUEVAS SENSACIONES

Los trenes turísticos nos descubren los más bellos paisajes de Galicia, jalonados de las huellas monumentales de un pasado milenario
Los trenes turísticos nos descubren los más bellos paisajes de Galicia, jalonados de las huellas monumentales de un pasado milenario

TEXTO Á. LÓPEZ.   | 09.10.2016 
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Viajar en tren es una de las formas más románticas de llegar a un destino. Si no fuera por los océanos, el mundo estaría 'cosido' por esas cremalleras que nos llevan de aquí para allá de forma cómoda y nostálgica. Algunas se han convertido en rutas clásicas que son un destino en sí mismas. A bordo de los trenes que las recorren, de lo que se trata es de disfrutar el propio viaje y deleitarse con la pompa que ofrecen. El tiempo no lo es todo. Les proponemos recorrer la geografía gallega en busca de nuevas sensaciones. Esa es la misión de los distintos itinerarios que ofrecen los trenes turísticos, auténticas joyas ferroviarias que ofrecen nuevas rutas por Galicia, itinerarios temáticos en torno al vino y hasta recorridos a la carta para los clientes más caprichosos. ¿Le gustaría recuperar ese placer de descubrir nuevos lugares en ferrocarril? Conozca los más emblemáticos recorridos por nuestra maravillosa tierra.

Ruta de los Faros. Con el tren de la Ruta de los Faros llegarás al norte del norte, el punto más septentrional de la península ibérica. Las luces que guían a los navegantes te conducirán, en este caso, de la tierra al mar, acercándote a los emplazamientos más singulares de una costa de sobrecogedora belleza: el Cabo Ortegal con sus Aguillóns, espectaculares farallones de roca; el mirador de Vixía Herbeira, sobre unos de los acantilados más altos de Europa; San Andrés de Teixido, a donde "va de muerto quien no fue de vivo"; el cabo de Estaca de Bares, a cuyos pies se unen el Atlántico y el Cantábrico; la playa de las Catedrales... Naturaleza convertida en Arte. Este tren te ofrecerá el servicio de un guía especializado durante todo el recorrido, que te ayudará a conocer y comprender los paisajes y la historia de los lugares por los que transitarás.

Cabo Ortegal. Frente a Cabo Ortegal están Os Aguillóns, unos espectaculares farallones, unas de las rocas más antiguas de la tierra. La escarpada costa desde este cabo hasta Vixía Herbeira ha sido catalogada por la Unión Europea como Lugar de Interés Comunitario (LIC), por su singularidad morfológica y su interés natural y geológico.

-Vixía Herbeira. Es el pico más alto de la Serra da Capelada, a 620 metros sobre el nivel del mar. Desde aquí se puede apreciar toda la grandiosidad y magnitud de estos acantilados, uno de los puntos más altos de Europa sobre el mar y con una pendiente de más del 80%. Su maravillosa panorámica sobre el poderoso océano Atlántico y la agreste costa en las cercanías de Santo André es, sin duda alguna, de las más excepcionales de todo el litoral europeo.

Santo Andrés de Teixido. Se trata de una iglesia de estilo gótico-barroco emplazada en un espectacular paraje dibujado por los acantilados de la Serra da Capelada. Este santuario es punto de peregrinación de muchos gallegos y foráneos. Según cuenta la leyenda, San Andrés, llegó navegando hasta los acantilados próximos, donde volcó su embarcación, que quedó convertida en un peñasco, conocido como "La Barca de San Andrés". Nadie le prestó ayuda, pero recibió de Dios la promesa de que tendría un santuario y una romería hasta el fin del mundo, a los que, vivos o muertos, acudirían todos los mortales. Una visita obligada pues, como dice la leyenda, "quien no va de vivo a San Andrés va de muerto, convertido en reptil".

El poema Viaje a Ítaca, de Kavafs, resume a la perfección la flosofía de los grandes trenes, donde lo importante no es la meta, sino el camino en sí mismo

-Estaca de Bares. Su faro, construido en la segunda mitad del siglo XIX, domina los acantilados más septentrionales de la Península Ibérica, donde se unen el Océano Atlántico y el Mar Cantábrico. La Ría de O Barqueiro está flanqueada por el oeste por la península de Bares, una estrecha franja de tierra que se alarga hacia el Océano, donde forma su vértice más septentrional, el Cabo de Estaca de Bares, próxima parada en nuestro viaje. Aquí, al pie del viejo faro, se alza el primer parque eólico de Galicia. Desde el monte Facho de Maeda (331 m.) los amigos de las caminatas tienen un mirador excepcional sobre el litoral cantábrico.

En el entorno se hallan un observatorio ornitológico y diversos molinos de agua. Como elemento aportado por la nueva tecnología industrial, se incorpora al paisaje un parque eólico que aprovecha el principal recurso energético de la comarca, el viento. Otro curioso elemento moderno cercano es una base militar norteamericana, cuyas instalaciones se encuentran hoy abandonadas. También vale la pena acercarse al puerto fenicio de Bares con su playa en forma de concha.

-Semáforo de Bares. Se encuentra en una de las zonas costeras más vírgenes de la península. Es una antigua construcción militar, cuya función era la comunicación con los barcos mediante señales con banderas, puesto de observación militar y centro meteorológico. Estuvo en uso hasta finales de la década de los 60. Posteriormente fue rehabilitado, convirtiéndose en un "Hotel de Naturaleza", donde se combina la piedra con la madera en todas sus dependencias.

Faro Illa Pancha. El Faro de la Isla Pancha comunica por un puente con la villa de Ribadeo. Se trata de una construcción cuadrada que data de 1880, con fachadas blancas y azules. La linterna se encuentra en el tejado a cuatro aguas, con otra fuente de luz a la izquierda con la misma decoración. 

-Praia das Catedrais. Bordeada por un atractivo paseo marítimo, es el arenal más concurrido de la comarca. El uso de la playa es fundamentalmente turístico: nada como caminar entre arbotantes de 30 m de altura, adentrarse bajo grutas con cúpulas rematadas por agujas, descubrir insólitas perspectivas de arcos dentro de otros arcos... O simplemente, dejarse llevar por los pasillos de arena entre muros de pizarra, como en una imponente y caprichosa nave central.

Ribadeo. Importante centro de servicios y turístico que posee una intensa y rica vida social tanto diurna como nocturna. La Praza do Campo destaca como conjunto urbanístico, rodeada de notables edificios patrimoniales, como el Pazo Ibáñez de finales del s. XVIII y actualmente sede de la Casa Consistorial, o la Casa dos Moreno, de comienzos del s. XX, magnífico ejemplo de arquitectura indiana con su fabuloso mirador circular a modo de torre en una de sus esquinas. En la misma plaza están el Convento de Santa Clara y la Iglesia de Santa María del Campo. Otro edificio interesante es la Aduana Vella, neoclásico del s. XVIII.

El Puerto de Porcillán, en la orilla de la ría, en la parte baja de Ribadeo, es actualmente un acogedor puerto deportivo. Podemos disfrutar el sabor marinero de Ribadeo recorriendo el agradable paseo litoral que va de la Ribera de Porcillán, pasando por un viejo cargadero de mineral, hasta llegar al Fuerte de San Damián, que nos evocará tiempos de corsarios y nos permitirá asombrarnos con los hermosos paisajes de la ría, tanto del lado gallego como del asturiano, en la otra orilla.

Ruta de los Pazos y Jardines Históricos. Desde la ventanilla, como si de una pantalla de cine se tratase, se irán sucediendo ante tus ojos variados paisajes que captarán tu atención a lo largo de todo el viaje. Podrás disfrutar de más de cien especies vegetales diferentes en los jardines del Pazo de Rubiáns, enclavado en la Ría de Arousa; visitar el "Jardín de Excelencia Internacional de Camelias", en el Castillo de Soutomaior o acercarte al "Matusalén de las Camelias" ubicado en el jardín del Pazo Quiñones de León (Pazo de Castrelos), en el pulmón de la ciudad de Vigo. 

-Pazo de Rubiáns. El mundo vegetal del Pazo de Rubiáns goza de gran importancia en sus vertientes florística (cerca de cien especies diferentes), jardinística y paisajística. Posee un total de 65 hectáreas repartidas en: jardín, huerto-jardín, bosque ajardinado, viñedo y bosque de alcornoques. El proyecto jardinístico data de mediados a finales del siglo XIX y fue obra del paisajista francés Martín Dorgambide. En el jardín destacan los Eucaliptus globulus de la finca, traídos por el obispo de Tui a principios del s. XIX, con más de 14 metros de perímetro, y que se encuentran entre los eucaliptos más grandes de Europa. Son relevantes también los conjuntos de Criptomerias elegantes, palmeras, magnolias perennifolias, plátanos,Calocedros y Alcornoques enormes. En 1850 se produce la plantación de las primeras camelias, regalo de los duques de Caminha (Portugal), y de las magnolias perennifolias. En 1930 Dolores Urcola, Marquesa viuda de Aranda, ayudada por sus hijas, diseña y construye el jardín geométrico de traza laberíntica y dedica especial atención a las camelias, reuniendo una importante colección y consiguiendo la "Camelia de Oro" y la "Camelia de Plata" en varios certámenes del Concurso Exposición Internacional de la Camelia.

-Castelo de Soutomaior. Por su riqueza histórica, su bonito emplazamiento y su belleza arquitectónica es la fortaleza más importante que se conserva en Galicia. Los Marqueses de la Vega de Armijo fueron los que, desde 1870, pusieron empeño en embellecer los alrededores del castillo abriendo caminos, limpiando bosques y trazando los jardines. Actualmente cuenta con una extensión de 35 hectáreas, dedicadas a viñedo, bosque autóctono, frutales y una parte importante al parque botánico, considerado de los más importantes de Galicia, reuniendo más de cien variedades de camelias, castaños milenario y árboles de los cinco continentes.

-El Pazo Museo Quiñones de León. El Pazo Museo Quiñones de León, también conocido como "Pazo de Castrelos", es una institución dependiente del ayuntamiento de Vigo (Pontevedra) y está emplazado en el verdadero pulmón verde de esta ciudad. Su historia ya aparece documentada en el siglo XV como antigua fortaleza, para protegerse de las incursiones de los piratas sobre la ría y por causa de la guerra contra Portugal, si bien es reedificado en el siglo XVII. El jardín del pazo, creado en tiempos del primer Marqués de Alcedo, posee tres niveles diferenciados. El superior, La Rosaleda, arranca de un cenador cubierto con una pérgola metálica, que fue antiguamente un invernadero. El intermedio constituye el Jardín Francés, con un trazado de setos de boj casi laberíntico. En el nivel más bajo hallamos el Jardín Inglés, también llamado "Pradera del Té", rodeado por dos sendas de paso. Este jardín reúne una gran variedad de especies exóticas, de las que destacan sus ejemplares de eucalipto (Eucalyptus globulus), haya (Fagus sylvatica) y tulipanero de Virginia (Liriodendron tulipifera) y también sus camelias.

Ruta de Vino Ribeira Sacra. A Ribeira Sacra comprende las tierras bañadas por los ríos Sil y Miño en la zona del interior de Galicia en la que se unen los dos ríos. En los últimos kilómetros antes de desembocar en el Miño, a la altura de la aldea de Os Peares, el Sil fluye en la frontera entre las provincias de Lugo y Ourense a lo largo de un profundo cañón, creando de este modo un paisaje impresionante y poco común, señal de identidad de este territorio. La vegetación de la ribera se compone de robles, castaños, abedules y alisos, además de retamas, tojos y codesos. El paso de las estaciones transforma los colores de la tierra al ritmo que marca la Naturaleza. Entre los cultivos destacan los viñedos, dispuestos en bancales, a veces acompañados de cipreses. Los vinos de la comarca, complemento perfecto para una apreciada gastronomía, se comercializan bajo la denominación de origen Ribeira Sacra. 

Ruta de Vino Rías Baixas. En el suroeste de Galicia, desde el Monte Louro en Muros hasta la desembocadura del Miño, las Rías Baixas despliegan sus encantos en azul y verde, los colores de un mar que se adentra en la tierra. Playas, islas, viñedos, senderos, pazos, iglesias, mariscos, camelias, balnearios... Noia, Cambados, Vilagarcía de Arousa, Sanxenxo, Pontevedra, Marín, Cangas, Vigo, Mondariz, Baiona, Tui, A Guarda... Paisajes con historia, pequeños pueblos marineros y ciudades para disfrutar en cualquier época del año. Las Rías Baixas son sinónimo de la mejor gastronomía de Galicia. Pescados y mariscos con el sabor de lo auténtico, que cómo no, se disfrutan más cuando se acompañan con el vino propio de estas tierras, un vino de la D.O. Rías Baixas. Para muchos, uno de los mejores blancos del mundo. Y en el Baixo Miño, fértil y alegre, lo mejor de la huerta.

Ruta de Vino Monterrei. La D.O. Monterrei se encuentra situada al sureste de la provincia de Ourense, lindando con la frontera de Portugal. Esta zona basa su atractivo turístico principalmente en la riqueza de su patrimonio arquitectónico y en la belleza de su paisaje. Uno de sus monumentos más emblemáticos y conocidos -distintivo de la D.O.- es el Castillo de los Condes de Monterrei, del siglo XII, hoy monumento nacional. En este castillo se instaló la primera imprenta de Galicia y en su patio de armas se encuentra el denominado pozo verde, rodeado de leyendas de infidelidades y suicidios como el de la esposa de D. Pedro el Cruel.

Ruta de Vino Valdeorras - Ribeira Sacra. En estos parajes, en muchos puntos bucólicos, en otros agrestes, se establecieron en los comienzos del cristianismo monjes y eremitas para practicar la vida ascética. Estos asentamientos dieron lugar, con el paso del tiempo, a florecientes conventos que irradiaron arte, cultura y progreso material a toda Galicia. De ahí el nombre Ribeira Sacra, del que existe constancia escrita desde el siglo XII.

La vegetación de la ribera se compone de robles, castaños, abedules y alisos, además de retamas, tojos y codesos. El paso de las estaciones transforma los colores de la tierra al ritmo que marca la Naturaleza. Entre los cultivos destacan los viñedos, dispuestos en bancales, a veces acompañados de cipreses complemento perfecto para una apreciada gastronomía.

Ruta del vino Ribeiro - Rías Baixas. A lo largo del trayecto, visitaremos el Museo del Vino y la Lamprea en Arbo y degustaremos los exquisitos caldos de la zona en la bodega Marqués de Vizhoja y en el Túnel del Vino de Ribadavia, antes de retroceder en el tiempo con las visitas al Monasterio San Clodio de Leiro y al Castro de San Cibrao de Lás. Finalizaremos la jornada descubriendo el Museo del Automóvil y el Museo Etnográfico del Lino en Santa Cruz de Arrabaldo.

Tren do Viño do Condado e da Ruta da Lamprea. En las rocosas orillas del río Miño en Arbo se levantan, enfrentadas a la corriente, unas construcciones de piedra denominadas "pesqueiras", donde desde tiempos de los romanos se captura la lamprea marina, una especie que se reproduce en el río y crece en el mar. Este vertebrado, el más antiguo del planeta, con casi 400 millones de años, era considerado un auténtico manjar por los emperadores romanos, y así sigue siendo para todo el que la prueba. La otra seña de identidad de la zona es el vino, los hoy llamados Vinos del Condado, que constituyen junto a la lamprea dos importantes pilares para el turismo rural en el municipio y en la comarca.