Viernes 06.02.2009
Hemeroteca web
|
RSS

Ghaleb Jaber Ibrahim posa con su esposa, sus hijos, sus sobrinos, los monitores y los diez niños palestinos en su casa de Portosín
Haniaa Zahra, Nibals Abufayed, Almazaa Abuzaid, Majdy Ibrahim, Shaalanm Abushalan, Jenanf Damaj, Wafiqa Salam, Ismaely Shehada, Mominm Amouri y Wasimm Alkazaqe son diez niños palestinos que están en Portosín desde el día dos gracias al programa Vacaciones por la Paz, organizado por varias asociaciones bajo la coordinación de la ONG Paz Ahora e invitados por la Fundación Araguaney de Santiago, que preside Ghaleb Jaber Ibrahim.
Proceden de campos de refugiados y cada uno oculta tras su inocente mirada una durísima historia. En dichos campos viven hasta 20.000 palestinos. Muchos niños nunca han salido de ellos. Algunos son hijos de presos políticos; otros se han quedado huérfanos porque sus padres fueron asesinados. La historia más triste es quizá la de Ismaely, cuyo padre fue asesinado cuando él tenía 5 años. Su madre se casó con otro hombre, que también fue asesinado.
Pero todos estos niños tienen unas ganas de vivir desbordantes y estos días disfrutan de lo lindo en la casa que el empresario palestino tiene desde hace tres décadas en Portosín, junto a la playa de As Gaviotas. Allí, rodeados de naturaleza y, sobre todo, de paz, respiran normalidad y diversión. Pero, si hay algo que les ha conquistado, es el mar.
Algunos campos de refugiados están a tres o cuatro kilómetros del mar, pero muchos de estos niños nunca han tenido la oportunidad de verlo, pues los palestinos fueron expulsados de la zona de la costa en 1948.
"Estos días disfrutan de las condiciones normales en las que deberían vivir todos los niños del mundo", señala Ghaleb, uno de los 5 hijos del empresario. En la casa de verano de la familia, además de jugar en la piscina, participan en talleres de pintura y de artesanía con su monitor, Basammmr Darsamour, y Mihad Hamed, una voluntaria.
Junto a ellos estaban ayer también Requina, esposa del empresario; sus hijos Iannis y Requina (que regenta en Santiago la hípica La Lagunita, a la que, por supuesto, llevó a montar a este grupo) y un sobrino de Jaber, Jehad Jaber, Relaciones Públicas del Hotel Araguaney.
La casa, situada en un terreno de 8.000 metros cuadrados, estaba ayer especialmente concurrida con la visita de 14 sobrinas del empresario (que tiene 17 hermanos y 94 sobrinos), aunque fue necesario instalar tiendas de campaña en el jardín.
