Martes 21.05.2013
| Actualizado 09.40
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Verano
En estos tiempos en los que nada ni nadie escapa de las crisis tampoco el fervor religioso escapa a sus efectos. Acrecentado por la incertidumbre que acompaña a la sociedad, se dejó notar en otra multitudinaria manifestación religiosa en la que más de 200.000 personas acompañaron en Vigo a la procesión del Cristo de la Victoria, en la que este año le correspondió al exalcalde Manuel Pérez, junto con sus dos hijos, Manuel y David, portar el pendón del estandarte de la cofradía que año tras año no deja de ganar adeptos.
La crisis tuvo también su hueco en el pregón que este año quedó en manos de Felipe Bárcena y Varela, conde de Torrecedeira. Un día antes, en el pazo
Quiñones de León, elevó una petición al Cristo que aglutina el fervor de los vigueses para que "ilumine la inteligencia de nuestros gobernantes, para que cada uno acierte en su cometido".
